Tras ordenar el reempadronamiento de los autónomos, ahora el fisco apuntará a los pequeños contribuyentes. El objetivo es evitar casos de subfacturación. Cambiará el sistema actual, en el que los pases a nuevas categorías son a instancia del obligado, y ahora se exigirá una evaluación por año

Alberto Abad, titular de la AFIP, anticipó sus planes para con los monotributistas de este año y reveló que “el último trimestre de 2007 será decisivo porque se espera que para esa fecha se lance la recategorización anual obligatoria de los pequeños contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado”.

Las últimas cifras oficiales indican que ya hay más de 1,8 millón de monotributistas, un 19,4% más que a fines de 2005 pero que la relación de pagos respecto de los contribuyentes “activos” (inscriptos que no han presentado ningún formulario de baja) es sólo del 61%. Si a este dato se agrega que un alto porcentaje se encuentra justamente inscripto en las categorías más bajas es posible advertir las razones a las que respondería una recategorización anual obligatoria.

Actualmente, es innegable que ocupan la agenda fiscal el reempadronamiento de autónomos, los próximos vencimientos de Ganancias y Bienes Personales y la declaración jurada unificada, el lanzamiento de la tercera fase de control inmobiliario, los regímenes de información de expensas y de autos usados, la liquidación de cargas sociales online (proforma), entre otros ejes de control de la AFIP.

Sin embargo, todos estos datos con los que contará el fisco para el segundo semestre del año y al cual se suma el régimen de información sobre consumos de servicios básicos, se podrá hacer un fuerte control cruzado sobre los contribuyentes y detectar casos de subcategorización.

Algo similar podría decirse que funciona para el caso de Bienes Personales donde los contribuyentes hoy conocen qué tiene registrado la AFIP  como para haber recibido una carta indicándoles que deben pagar próximamente este impuesto. Esto da una idea de la magnitud de los cruces informáticos.

Aunque las recategorizaciones ya eran una práctica corriente de los meses de enero, mayo y septiembre, cuando el monotributista cambiaba, por ejemplo, de nivel de consumo de energía anual, ingresos facturados, superficie destinada a su actividad, si esta situación exigía modificar la categoría y pagar más debía tramitar su recategorización. De hecho, la próxima recategorización -bajo las condiciones actuales- es la que vence el 7 de mayo próximo.

Según las últimas cifras de la recategorización de enero de 2007, un total de 93.954 realizaron este trámite. De ese total, 83.494 tuvieron que cambiar a una categoría superior y ya pagan más que en 2006, lo que representa un salto del 95% respecto a los contribuyentes que mejoraron su capacidad contributiva en 2006. En sentido contrario los contribuyentes que bajaron de categoría se fueron 10.460, representando una suba del 38% respecto a los guarismos de enero de 2006.

Respecto a los contribuyentes que excedieron las categorías determinadas en el monotributo y tuvieron que anotarse como responsables inscriptos en el IVA, el número reciente se eleva a 1448 sujetos obligados que contrastado con los 1273 que abandonaron el régimen simplificado en enero de 2006 representa un aumento del 13,7%.

No obstante, la AFIP va por más y apuntalará el control sobre las categorías declaradas, el cumplimiento en tiempo y forma de los pagos mensuales y si se refleja realmente la situación del contribuyente ante el fisco de acuerdo con los “parámetros” de categorización vigentes.

Un régimen que aportará datos clave
La AFIP es optimista. Si bien la relación de pagos respecto de los contribuyentes “activos” es del 61% esperan que el grado de cumplimiento voluntario sea del 66% para el año 2007, según surge del  Plan de Gestión anual del organismo recaudador.

Para lograrlo, será clave que cada contribuyente cuadre en la categoría adecuada pero, al mismo tiempo, es esencial que el fisco cuente con datos certeros sobre los contribuyentes. Actualmente, rigen las siguientes categorías:

En este contexto, y a raíz de numerosas irregularidades en las categorías declaradas por los monotributistas, donde se verificaron casos de “subcategorización” de pequeños contribuyentes, la AFIP decidió tomar medidas para intensificar su acción fiscalizadora y el control de las obligaciones tributarias y amplió “el universo de los sujetos a ser informados” respecto de los consumos que realicen de dichos servicios.

Con este propósito, el parámetro “energía consumida” será la clave ya que las empresas prestatarias de servicios básicos deberán suministrar datos de consumos sobre todos los monotributistas, independientemente del monto de la operación. La medida ya arrancó para los datos del 2º semestre calendario de 2006 y permite que el fisco conozca si, por ejemplo, el parámetro energía consumida es representativo de la realidad del contribuyente.

Este régimen de información sirve de puntapié a la implementación de una recategorización obligatoria, dado que es necesario que la AFIP cuente con información precisa. También se espera que los contribuyentes deban presentar informes que revelen la evolución de su actividad pudiendo ser cambiados de categoría de oficio.

En este marco, es fundamental remarcar que los pequeños contribuyentes también pueden saber con qué información de los monotributistas cuenta la AFIP, sus pagos mensuales, obligaciones, saldos e intereses correspondientes al contribuyente que consulte el ”Sistema de Cuenta Corriente de Contribuyentes Monotributistas y Autónomos (SICAM)”.
Samanta Linares
slinares@infobae.com