CONCURSOS - EXTENSION DE LA QUIEBRA - GRUPOS ECONOMICOS - Responsabilidad de terceros. Actuación en interés personal. Control societario. Confusión patrimonial inescindible. Acción deducida conforme art. 161 inc. 3 de la Ley 24522

Expte. 29052 - “Nueva California S.A. c/ Legona S.A. s/ ordinario” – CNCOM – SALA A – 12/12/2006

“El art. 161, inc. 3, LCQ contempla la posibilidad de extender la quiebra “a toda persona respecto de la cual existe confusión patrimonial inescindible, que impida la clara delimitación de los activos y pasivos o de la mayor parte de ellos.”

“El elemento objetivo de procedencia de esta causal de extensión de quiebra está dado por el manejo promiscuo tanto de los activos como de los pasivos, o de la mayor parte de ellos, no resultando subsumible en tal supuesto la promiscuidad de uno solo de esos elementos cuando el restante se mantiene perfectamente delimitado, o bien cuando afecta porciones del activo y del pasivo que, cuantitativamente, no comprenden porciones sustanciales (conf. esta Sala, en autos “Donomarca S.A. s/ quiebra s/ inc. de extensión de quiebra”, del 02.11.01, según fundamentos del dictamen de la Sra. Fiscal de Cámara n° 87245, del 15.10.01).”

“Ante la regla general, emanada de la existencia de personalidad jurídica diferenciada, que predica que cada sujeto cuenta con su propio patrimonio, el supuesto de confusión patrimonial es de interpretación necesariamente restrictiva (conf. esta Sala, in re “Tombut S.A s/ quiebra’”, del 09.10.85), por ende, cabe concluir en su existencia sólo cuando concurren situaciones en las cuales no pueda determinarse a quién pertenecen (la mayor parte de) los bienes que componen el activo y a quién (la mayor parte de) las deudas asumidas, generalmente por el manejo promiscuo de estos activos y pasivos (conf. Rivera, ob. cit., pág. 308). Tales extremos deben ser pues, objeto y materia de prueba concluyente.”

“A propósito de la controversia relativa a la existencia del grupo económico que habrían conformado todas las sociedades involucradas en la presente litis, es de aplicación, en principio, la expresa solución legal contenida en el art. 172 LCQ, según el cual “cuando dos o más personas formen grupos económicos, aun manifestados por relaciones de control, pero sin las características previstas en el art. 161, la quiebra de una de ellas no se extiende a las restantes.”

“La circunstancia de que todas las empresas hayan sido presididas por una misma persona podría resultar ciertamente relevante en el marco de una pretensión de extensión “vertical” de quiebra, fundada en alguno de los dos primeros incisos del art. 161 citado, y en un contexto de participaciones societarias de control que inducen un indebido desvío del interés social de la controlada sometida a una dirección unificada en el interés de la controlante o del grupo económico del que se forme parte. Sin embargo, ello es ciertamente menos relevante en una acción como la de autos, en la que se persigue extender la quiebra “horizontalmente”, de una sociedad controlada a otra también controlada, en razón de la presunta “confusión patrimonial” que las vincularía.”

“Análogas consideraciones merecen todas las constancias que pudieren acreditar el “abuso interesado de la persona jurídica constituida” en interés de un dueño que utiliza a las empresas del grupo, a su antojo, “como moneda de cambio” (v. contestación de memorial, fs. 419), en un contexto de “manejo empresarial deficitario” (v. fs. 420) que impide que las distintas sociedades operen y hasta subsistan con prescindencia de las otras.”

“Nuevamente, ello justificaría extender la quiebra de la actora a quien “bajo la apariencia de la actuación de la fallida, ha efectuado actos en su interés personal y dispuesto de los bienes como si fueran propios, en fraude a sus acreedores” (art. 161, inc. 1° LCQ), máxime si, siendo controlante, “ha desviado indebidamente el interés social de la controlada, sometiéndola a una dirección unificada en interés de la controlante o del grupo económico del que forma parte” (art. 161, inc. 2° de la ley citada). En la especie, el desistimiento de la acción respecto de los Gaón y la más completa orfandad probatoria sellan la suerte del recurso.”

“Así las cosas, no cabe extender la quiebra de una sociedad controlada a otra cuando la ley sólo contempla esta posibilidad en el caso de una “confusión patrimonial inescindible” -independiente de las circunstancias de abuso referidas- que no concurre en la especie.”

“La extensión de quiebra por confusión patrimonial inescindible no es la vía adecuada para remediar conducías ilícitas de quienes controlan a las sociedades de un grupo, razón por la cual, aun sin desconocer la ilicitud, en el caso, de las conductas atribuidas a quienes, en su condición de controlantes, condujeron los destinos dé las distintas sociedades integrantes del llamado “grupo Gaón”, que deberán ser sancionados, en su caso, por la forma y vía pertinente, lo cierto es que extender la quiebra de una sociedad controlada a otra, invocando una confusión patrimonial no probada, no resulta el remedio legal apto en esta situación.”

Texto Completo

En Buenos Aires, a los 12 días del mes de diciembre de dos mil seis, se reúnen los Señores Jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos, con asistencia de la Señora Secretaria de Cámara, para entender en los autos caratulados “NUEVA CALIFORNIA S.A. c/ LEGONA S.A. s/ ORDINARIO” (Expte. N° 29052, Registro de Cámara N° 22976/1998)), originarios del Juzgado del Fuero Nro. 19, Secretaría Nro. 37, en los cuales, como consecuencia del sorteo practicado de acuerdo con lo establecido por el artículo 268 C.P.C.C., resultó que debían votar en el siguiente orden: Vocalía N° 3 (A CARGO DE LA DOCTORA MARÍA ELSA UZAL), VOCALÍA N° 1 (A CARGO DE LA DOCTORA ISABEL MÍGUEZ) Y VOCALÍA N° 2 (A CARGO DEL DOCTOR ALFREDO ARTURO KÖLLIKER FRERS).//-

Estudiados los autos, se planteó la siguiente cuestión a resolver: ¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

A la cuestión propuesta la Señora juez de Cámara Doctora María Elsa Uzal dijo:

I. Los hechos del caso

1) La sindicatura de la quiebra de Nueva California S.A. promovió acción de extensión de quiebra contra Legona S.A., Maniar S.A., Dagsa S.A. y Delta S.A. (v. escrito de presentación de demanda a fs. 13/15).-
Fundó su pretensión en la supuesta concurrencia de las causales de extensión de quiebra reguladas por el art. 161 LCQ.-
Sostuvo, en particular, que las sociedades demandadas conformaban, junto con Nueva California S.A., el grupo económico conocido como “Grupo Gaón”, en el marco del cual las decisiones concernientes a todos sus integrantes habrían respondido al único interés y directivas de su titular.-
Aseveró que darían cuenta de ello:
a) La hipoteca otorgada por Nueva California S.A. a favor del Banco Social de Córdoba, en garantía de deudas de otras sociedades integrantes del grupo.-
b) Los avales cruzados que se habrían otorgado unas y otras empresas del grupo.-
c) La existencia de aportes de capital de Nueva California en favor de Legona, Maniar y Dagsa, en distintas épocas.-
d) La verificación de créditos de origen muy similar en los procesos concursales de los distintos integrantes del grupo económico.-
Precisó, finalmente, que las circunstancias reseñadas probarían la existencia de una “confusión patrimonial inescindible”, causal de extensión de quiebra en la que, en definitiva, sustentó su pretensión.-

2) A fs. 31/35 la sindicatura actora amplió su demanda.-
Manifestó que las copias obtenidas al clausurar las oficinas de la fallida confirmarían que, en la realidad de los hechos, el “Grupo Gaón” constituía una mera “lachada societaria”, que no habría hecho más que encubrir la actividad autointeresada de su titular.-
Solicitó, por ello, que la acción impetrada se extendiera a los Sres. León D. Gaón y David L. Gaón, titulares del grupo y “dueños finales del negocio” (v. fs. 34vta.).-

3) A fs 42, por no () haber contestado demanda ni comparecido a juicio, las sociedades coaccionadas fueron declaradas rebeldes.-
Ello motivó las sucesivas presentaciones del síndico de la quiebra de Legona S.A. (v. fs. 60 y 86), quien peticionó que, por defectos en la notificación de la demanda, la declaración de rebeldía sea dejada sin efecto.-
Dicha solicitud fue desestimada por el a quo en su resolución de fs. 91, apelada por la sindicatura con su recurso de fs. 111, que fue concedido a fs. 116 y rechazado por esta Alzada a fs. 133.-

4) El pedido de extensión de quiebra articulado contra David León Gaón y León David Gaón fue desistido por la actora a fs. 137/142, lo cual fue tenido presente a fs. 144, en la misma resolución en la que se comunicó a las partes su carga de producir prueba de acuerdo con lo normado por el art. 360 CPCCN.-

5) Abierta la causa a prueba, y producidas las probanzas oportunamente ofrecidas por las partes, se dio por concluida dicha etapa procesal. Puestos los autos para alegar y habiendo hecho uso de ese derecho únicamente el síndico de la parte actora y el de Legona S.A. (v. fs. 367/369 y 371/390, respectivamente), se dictó sentencia a fs. 392/401.-

II. La sentencia

1) En el decisorio recurrido, la Señora Juez a quo resolvió hacer lugar a la demanda de extensión de quiebra promovida por el síndico de la quiebra de California S.A contra Legona S.A, Mani-Ar S.A, Dagsa S.A y Delta S.A. e impuso las costas a los demandados vencidos.-
Juzgó acreditados los presupuestos de aplicación del art. 161, inc. 3, de la ley 24.522, referido a la “confusión patrimonial inescindible” como causal de extensión de quiebra.-
Manifestó que, como habría reconocido el mismo apoderado de la actora y de las sociedades accionadas, una y las otras conformaban un grupo económico en el marco del cual todas sus operaciones comerciales habrían sido realizadas en exclusivo beneficio del conjunto, sin reparar en el interés individual de cada una de las sociedades. Sostuvo, a este respecto, que ello explica la hipoteca constituida por la actora para afianzar obligaciones contraídas por otras sociedades del grupo. Añadió, asimismo, que ello se vería confirmado por el hecho de que, a los efectos de un mejor manejo del conjunto económico, una misma persona habría sido designada para presidir todas las empresas que lo conformaban.-
La a quo concluyó que, toda vez que la actuación diferenciada de las sociedades habría representado una mera ficción destinada a perjudicar a acreedores, corresponde penetrar la realidad de los hechos en los términos previstos por el art. 161, inc. 3, LCQ y declarar la extensión de quiebra por confusión patrimonial inescindible de todas las sociedades demandadas.-

2) Contra la sentencia de primera instancia se alzó el síndico de la quiebra de la codemandada Legona S.A. Su recurso de apelación fue concedido a fs. 405, fundado a fs. 409/413 y contestado a fs. 418/422.-
El dictamen de la Sra. Fiscal de Cámara, quien propicia revocar la sentencia, obra a fs. 428/429.-

III. El recurso

1) En su memorial, la apelante se agravia, en primer lugar, de que la jueza de primera instancia no le haya permitido contestar la demanda incoada por la actora y niega, en consecuencia, que deba darse por reconocida la autenticidad de la documentación acompañada por ella en el escrito inicial. También niega la condición de representante de las sociedades que la a quo atribuyó a César Daniel Fedullo, circunstancia que obstaría a la relevancia que la sentencia recurrida asignó a sus dichos.-
En cuanto al alegado hecho de que todas las sociedades -actora y codemandadas- habrían sido presididas por el mismo individuo, sostiene que ello no surge de las constancias de autos, de las cuales tampoco se desprenderían de separar los activos y pasivos de cada una de las sociedades, presupuesto sin el cual no concurriría la causal de extensión de quiebra invocada por la magistrada de grado.-
La recurrente objeta, finalmente, la imposición de costas en su contra.-

2) En su réplica de fs. 418/422, el síndico de la fallida actora recuerda que la queja de la accionada en relación con su invocada imposibilidad de contestar la demanda inicial ya fue oportunamente tratada y desestimada por el tribunal de alzada.-
Tras poner de manifiesto las significativas diferencias entre las circunstancias imperantes al momento del comienzo del proceso y las actuales, afirma que ello no debería impedir que los activos del grupo sean liquidados conjuntamente, en beneficio de los acreedores de todas las sociedades que lo conforman.-
En sustento de su posición, reseña los hechos, invocados en etapas anteriores del proceso, que fueron tenidos en cuenta por la a quo para el dictado de su sentencia. Así, alude a la presunta titularidad de todas las empresas en cabeza del Sr. Gaón, a la verificación de créditos de los mismos dos acreedores en los procesos concúrsales de todas ellas, a la constitución de garantías recíprocas entre unas y otras -con el agravante del mayor endeudamiento que ello habría generado-, a la imposibilidad de que una sociedad subsista independientemente de las otras y a la presunta subordinación absoluta de cada uno de las integrantes del grupo al interés superior de quien lo controlaba.-
La sindicatura actora concluye que, en este contexto, la extensión de quiebra por confusión patrimonial aparece como la respuesta que contempla nuestro ordenamiento jurídico para hacer frente a semejantes manejos empresariales.-

3) La Sra. Fiscal de Cámara considera que no se han reunido en la especie los requisitos de procedencia de la extensión de quiebra por confusión patrimonial inescindible que pretende la actora.-
Pone de relieve que la sola circunstancia de conformar las demandadas un conjunto económico con la fallida no constituye un elemento que viabilice la acción interpuesta.-
Agrega que el hecho de que la fallida haya constituido una hipoteca -en favor del Banco Social de la Provincia de Córdoba- con el propósito de afianzar obligaciones contraídas por otras compañías del grupo tampoco resulta suficiente para admitir la demanda, máxime cuando la constitución de la hipoteca no involucró la mayor parte de sus activos y pasivos.-
Juzga irrelevante que la presidencia de todas las sociedades haya recaído en una única persona y destaca, por último, que el informe de la I.G.J (obrante a fs. 249/357), en rigor la única prueba producida en autos, tampoco aportaría elemento demostrativo alguno de la promiscuidad de activos y pasivos denunciada por el funcionario concursal.-
Opina, en definitiva, que el recurso de apelación interpuesto debe ser admitido y la sentencia recurrida revocada.-

IV. La solución propuesta
Los fundamentos expuestos por la Sra. Fiscal General, que doy aquí por reproducidos, brindan claro sustento a su postura en favor de admitir el recurso articulado por el recurrente.-
Cabe recordar, en la misma línea de ideas, que:

1) El art. 161, inc. 3, LCQ contempla la posibilidad de extender la quiebra “a toda persona respecto de la cual existe confusión patrimonial inescindible, que impida la clara delimitación de los activos y pasivos o de la mayor parte de ellos.”
Se trata de un supuesto que opera cuando varios patrimonios supuestamente diferenciados son administrados como si fueran uno, en sus relaciones con terceros, sin que exista autonomía, ni en las estructuras, ni en la conducta de los sujetos involucrados (conf. García Martínez, Roberto, “Derecho Concursar, Ed. Abeledo Perrot, Buenos Aires, 1997, pág. 422).-
El elemento objetivo de procedencia de esta causal de extensión de quiebra está dado por el manejo promiscuo tanto de los activos como de los pasivos, o de la mayor parte de ellos, no resultando subsumible en tal supuesto la promiscuidad de uno solo de esos elementos cuando el restante se mantiene perfectamente delimitado, o bien cuando afecta porciones del activo y del pasivo que, cuantitativamente, no comprenden porciones sustanciales (conf. esta Sala, en autos “Donomarca S.A. s/ quiebra s/ inc. de extensión de quiebra”, del 02.11.01, según fundamentos del dictamen de la Sra. Fiscal de Cámara n° 87245, del 15.10.01).-
Por prescindir de toda noción de ilicitud o abuso, la causal referida se justifica únicamente cuando la confusión de los activos y pasivos impide hacer efectiva la idea de que el patrimonio es prenda común de los acreedores (conf. Bergel, citado por Rivera, “Instituciones de derecho concursal”, Rubinzal-Culzoni Editores, Buenos Aires, T.2, pág. 308). Ante la regla general, emanada de la existencia de personalidad jurídica diferenciada, que predica que cada sujeto cuenta con su propio patrimonio, el supuesto de confusión patrimonial es de interpretación necesariamente restrictiva (conf. esta Sala, in re “Tombut S.A s/ quiebra’”, del 09.10.85), por ende, cabe concluir en su existencia sólo cuando concurren situaciones en las cuales no pueda determinarse a quién pertenecen (la mayor parte de) los bienes que componen el activo y a quién (la mayor parte de) las deudas asumidas, generalmente por el manejo promiscuo de estos activos y pasivos (conf. Rivera, ob. cit., pág. 308). Tales extremos deben ser pues, objeto y materia de prueba concluyente.-

2) En este contexto normativo, aun cuando se considerasen probadas todas y cada una de las circunstancias en las que fundó su acción la sindicatura, ellas resultarían insuficientes para dar por configurada la “confusión inescindible” de los patrimonios de Nueva California S.A. y la recurrente.-
a) En primer lugar, a propósito de la controversia relativa a la existencia del grupo económico que habrían conformado todas las sociedades involucradas en la presente litis, es de aplicación, en principio, la expresa solución legal contenida en el art. 172 LCQ, según el cual “cuando dos o más personas formen grupos económicos, aun manifestados por relaciones de control, pero sin las características previstas en el art. 161, la quiebra de una de ellas no se extiende a las restantes.”
La norma descarta expresamente, pues, que la existencia del grupo amerite, en sí misma, la extensión de la quiebra de uno de sus miembros a los demás.-
b) En cuanto a la designación de un mismo presidente para todas las empresas del grupo, va de suyo que ello no impide “la clara delimitación de los activos y pasivos (ni) de la mayor parte de ellos” (v. art. 161, inc. 3, LCQ).-
En efecto, se trata de un hecho que, en el caso, podría haber coadyuvado, junto con otros, a una justificada extensión de la quiebra de la fallida actora a las personas físicas que controlaban al grupo -en la especie, se ha desistido de la acción con respecto a tales personajes-, mas esa circunstancia sola no basta para una extensión de quiebra en perjuicio de otras sociedades del conjunto económico.-
En otros términos, la circunstancia de que todas las empresas hayan sido presididas por una misma persona podría resultar ciertamente relevante en el marco de una pretensión de extensión “vertical” de quiebra, fundada en alguno de los dos primeros incisos del art. 161 citado, y en un contexto de participaciones societarias de control que inducen un indebido desvío del interés social de la controlada sometida a una dirección unificada en el interés de la controlante o del grupo económico del que se forme parte. Sin embargo, ello es ciertamente menos relevante en una acción como la de autos, en la que se persigue extender la quiebra “horizontalmente”, de una sociedad controlada a otra también controlada, en razón de la presunta “confusión patrimonial” que las vincularía.-

c) Análogas consideraciones merecen todas las constancias que pudieren acreditar el “abuso interesado de la persona jurídica constituida” en interés de un dueño que utiliza a las empresas del grupo, a su antojo, “como moneda de cambio” (v. contestación de memorial, fs. 419), en un contexto de “manejo empresarial deficitario” (v. fs. 420) que impide que las distintas sociedades operen y hasta subsistan con prescindencia de las otras.-
Nuevamente, ello justificaría extender la quiebra de la actora a quien “bajo la apariencia de la actuación de la fallida, ha efectuado actos en su interés personal y dispuesto de los bienes como si fueran propios, en fraude a sus acreedores” (art. 161, inc. 1° LCQ), máxime si, siendo controlante, “ha desviado indebidamente el interés social de la controlada, sometiéndola a una dirección unificada en interés de la controlante o del grupo económico del que forma parte” (art. 161, inc. 2° de la ley citada). En la especie, el desistimiento de la acción respecto de los Gaón y la más completa orfandad probatoria sellan la suerte del recurso.-
Así las cosas, no cabe extender la quiebra de una sociedad controlada a otra cuando la ley sólo contempla esta posibilidad en el caso de una “confusión patrimonial inescindible” -independiente de las circunstancias de abuso referidas- que no concurre en la especie.-
Repárese en que si se extendiera la quiebra de una sociedad controlada a otra, en mera virtud de las conductas abusivas de su controlante, se podría perjudicar, grave e injustificadamente, a los acreedores de las sociedades a las que se pretende extender una quiebra principal, sin que se configure causal legal que lo autorice. Siendo el patrimonio del deudor la prenda común de los distintos acreedores, una solución de esta índole implicaría un grave perjuicio para los intereses de la masa pasiva a la que el recurrente representa. En efecto, los acreedores tienen en su favor el derecho a la liquidación de los activos de su deudor, que no pueden ser menoscabados por la situación de otras personas, en principio ajenas, aun cuando ellas pertenezcan a un mismo grupo económico. De allí que la solución prevista por el art. 161, inc. 3° LCQ deba ser aplicada, restrictivamente, solamente en aquellos supuestos en los que, la imposibilidad de diferenciar un patrimonio de otro, exija la conformación de una masa única.-
Lo expuesto obliga a concluir, entonces, que la extensión de quiebra por confusión patrimonial inescindible no es la vía adecuada para remediar conducías ilícitas de quienes controlan a las sociedades de un grupo, razón por la cual, aun sin desconocer la ilicitud, en el caso, de las conductas atribuidas a quienes, en su condición de controlantes, condujeron los destinos dé las distintas sociedades integrantes del llamado “grupo Gaón”, que deberán ser sancionados, en su caso, por la forma y vía pertinente, lo cierto es que extender la quiebra de una sociedad controlada a otra, invocando una confusión patrimonial no probada, no resulta el remedio legal apto en esta situación.-

d) Con respecto a las garantías reales y personales otorgadas por unas sociedades del grupo en favor de otras, de forma “cruzada”, cabe señalar que, en tanto resulte claro quién asumió las distintas obligaciones como obligado principal y quién como garante, la existencia de estas garantías recíprocas tampoco revela, en sí misma, la confusión patrimonial pretendida. Cabría, en todo caso, reprochar a los órganos de administración y gobierno de las sociedades involucradas, las decisiones objetables que han de comprometer responsabilidades de otra índole.-
En el sub lite no ha presentado dificultades dilucidar el carácter de obligados principales o accesorios de unas y otras sociedades del grupo y las hipotecas y avales a los que alude la actora y, en este marco, no se justifica que su quiebra sea extendida a las codemandadas. Máxime cuando, al menos respecto del caso particular de Legona S.A -y de conformidad con lo señalado por la Sra. Fiscal de Cámara-, las garantías otorgadas no involucraron a la mayor parte de sus activos y pasivos.-
3) En definitiva, el síndico de la quiebra actora no ha probado la imposibilidad de diferenciar el patrimonio de Nueva California S.A. del de Legona S.A., es más, tal diferenciación surge claramente del informe brindado por la I.G.J, agregado en autos a fs. 249/357.-
En efecto, la clara delimitación de los patrimonios permitió que, a la fecha, todas las quiebras del llamado “grupo Gaón” -salvo la de Legona S.A, cuya distribución ha sido suspendida a la espera de la presente sentencia (v. fs. 439)- hayan sido liquidadas y sus fondos distribuidos, particularidad que impone extremar el criterio restrictivo a la luz del cual debe juzgarse la posible admisibilidad de la vía de extensión de quiebra en la que funda su reclamo la accionante.-
Así las cosas, debe concluirse que no han sido acreditados en autos los requisitos de procedencia de la “confusión patrimonial inescindible” contemplada por el tercer inciso del art. 161 LCQ, lo cual impone el rechazo de la pretensión que dio origen a la presente controversia.-

V. Conclusión

Por los motivos expuestos, propicio a este Acuerdo: Admitir el recurso interpuesto y revocar la sentencia apelada, con costas de ambas instancias a cargo de la actora vencida. He aquí mi voto.-

Buenos Aires, diciembre de 2006.-

Y VISTOS:

Por los fundamentos del Acuerdo precedente, se resuelve: Admitir el recurso interpuesto y revocar la sentencia apelada, con costas de ambas instancias a cargo de la actora vencida.-

FDO.: ALFREDO ARTURO KÖLLIKER FRERS, ISABEL MÍGUEZ Y MARÍA ELSA UZAL.-
ANTE MÍ MARÍA VERÓNICA BALBI

Expte. 78.952. Juzg. 19. Secr. 37. Cámara 22.976/98.-

Nueva California S.A. s/ quiebra c/ Legona S.A. y otras s/ordinario.-
Excma. Cámara:

1. En la sentencia dictada a fs. 392/401 la jueza de primera instancia hizo lugar a la demanda de extensión de quiebra promovida por el síndico de la quiebra de Nueva California S.A. contra Legona S.A., Mani-Ar S.A., Dagsa S.A. y Delta S.A., con sustento en la norma del art. 161 inc.. 3° de la ley 24.522.-

2. El síndico de la quiebra de la codemandada Legona S.A. apeló la sentencia a fs. 402 y expresó agravios a fs. 409/413. Se quejó que no se le hubiera permitido contestar demanda en legal forma, y reputó de incorrecto, por ende, que hubiera reconocido la documentación acompañada con el escrito inicial. Agregó que tampoco es válido el reconocimiento efectuado por quien invocó ser apoderado de las demandadas, ya que sus únicos representantes son los síndicos de los distintos concursos. Negó que exista confusión de patrimonios y expresó qué ha mediado insuficiencia probatoria a tales fines. Por último se agravió del modo en que fueron impuestas las-costas.-

3. En mi opinión, debe progresar el recurso de apelación en vista.-
La extensión de la quiebra por confusión patrimonial, se trata de un supuesto en que no hay necesariamente control entre la quebrada y el fallido por extensión, sino que existe un fondo común como elemento vinculante. El fundamento de esta causal es la sanción a quienes violaron claras normas del ordenamiento legal, dirigidas a mantener la diferenciación de patrimonios (conf. Bergel, Salvador, “La extensión de la quiebra en la reforma a la ley de concursos por la ley 22917″, LL 1983-D-1097, y “Extensión de la quiebra por confusión patrimonial”, LL 1985-B- 754, citado por CNCom., Sala B, “Inapro S.A. s/quiebra” del 27/02/1995;; en igual sentido, 30.10.01, “Valeriano Kochen e Hijos S.A. s/quiebra c/ Valeriano Kochen y otra s/ordinario s/extensión de quiebra”, según los fundamentos del dictamen de esta Fiscalía n° 86.000 del 21.5.01).-
Y de acuerdo a la regla del art. 161 inc. 3° de la ley 24.522, el elemento objetivo de procedencia de este supuesto está dado por el manejo promiscuo tanto de los activos como de los pasivos, o de la mayor parte de ellos, no resultando subsumible en tal supuesto la promiscuidad de uno solo de esos elementos cuando el restante se mantiene perfectamente delimitado, o bien cuando afecta porciones del activo y del pasivo que, cuantitativamente, no comprenden porciones sustanciales (cfr. CNCom., Sala A, 2.11.01, “Donomarca S.A. s/quiebra s/inc. de extensión de quiebra”, según los fundamentos del dictamen de esta Fiscalía n° 87245 del 15.10.01).-
En este orden de ideas, pienso que no se han reunido en la especie los requisitos de procedencia de la acción intentada.-
En efecto, la sola circunstancia de conformar las demandadas un conjunto económico con la fallida -por otra parte, hecho sólo fundado en la sentencia, en el reconocimiento expresado a fs. 200/201 por el ex apoderado de las sociedades-, no constituye por si solo y sin otro, elemento coadyuvante, un elemento que viabilice la acción interpuesta (art. 172 de la ley 24.522).-
Es menester para que ello tenga lugar, que concurran los recaudos de procedencia de la norma del art. 161 inc. 3° de la ley 24.522. En mi criterio, reitero, no aparecen reunidos en el caso.-
Así, la constitución de una hipoteca por parte de la fallida a favor del Banco Social de la Provincia de Córdoba con el propósito de afianzar obligaciones que habían sido contraídas por otras compañías del grupo, no involucra la mayor parte de sus activos y pasivos. Resulta entonces insuficiente para sustentar esta demanda.-
Es también irrelevante que la presidencia de todas sociedades recayera en una única persona, por cuanto no contribuye a formar convicción acerca de la existencia de confusión patrimonial inescindible.-
Destaco por último, que el informe brindado por la I.G.J. 249/357, en rigor la única prueba producida en autos, tampoco aporta ningún elemento demostrativo de la promiscuidad de activos, y pasivos denunciada por el funcionario concursal.-
Debe por ende, en mi opinión, admitirse la apelación interpuesta.-

4. No me expediré en punto al régimen de imposición de costas, ya que tal planteo involucra cuestiones de índole procesal, que no comprometen los intereses cuyo resguardo me compete.-
En efecto, nada observo que implique su afectación. Considero, pues, que las actuaciones están en condiciones de que V.E. dicte resolución.-
5. Dejo así contestada la vista que me fue conferida a fs. 427 vta.-

Buenos Aires, febrero 7 de 2005.//-

Fdo.: ALEJANDRA GILS CARBÓ, FISCAL GENERAL

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