Balsa Juan s/ concurso preventivo” - CNCOM - SALA A - 10/05/2007

CONCURSOS - FUERO DE ATRACCION - EJECUCIONES DE GARANTIAS REALES. Interpretación del Art. 21 de la Ley 24522 en consonancia con los efectos del instituto de la caducidad de la instancia. Suspensión de la realización del bien hipotecado

“El art. 21 de la LCQ -modificado por la Ley 26086- establece que a las ejecuciones de garantías reales no se encuentran alcanzadas por el llamado “fuero de atracción”, las que prosiguen su trámite ante el Tribunal de su radicación originaria, no admitiéndose el remate de la cosa gravada ni la adopción de medidas precautorias que impidan su uso por el deudor, si no acredita el acreedor haber presentado el pedido de verificación del crédito y su privilegio.”

la voluntad del legislador al requerir la insinuación del crédito y del privilegio como recaudo insoslayable para proceder a la ejecución forzada del bien garantizado con derecho real de hipoteca o prenda, tuvo en miras necesariamente el inicio de un proceso que tendiera naturalmente a una definición, que no es otra que el reconocimiento o el rechazo del derecho creditorio. En consecuencia, si no resulta procedente admitir el remate de la cosa gravada sin haberse instado previamente la verificación (LCQ: 21, último párrafo), no es dable tener por cumplido ese recaudo si el respectivo proceso terminó por caducidad de instancia, por cuanto la “presentación de la verificación” tiene como presupuesto la prosecución del trámite hasta su resolución, extremo que ya no tendrá lugar porque operó la extinción de la acción.”

“Balsa Juan s/ concurso preventivo” - CNCOM - SALA A - 10/05/2007

Buenos Aires, 10 de mayo de 2007.//-

Y VISTOS:

(1.)) Apeló el concursado la resolución dictada en fs. 1.664/1665 por la cual se rechazó el pedido formulado en fs. 1:659/1.660 tendiente a que se ordene la suspensión del trámite de las actuaciones “Mastronardi Ricardo Aníbal c. Balsa Juan y Otro s. Ejecución Hipotecaria” donde se persigue la realización de un inmueble de su propiedad, con base en que en el incidente de verificación instado por el acreedor se declaró operada la caducidad de la instancia por lo que se tornaría aplicable lo dispuesto por el art. 21 in fine de la LCQ.-
Los fundamentos fueron expuestos en fs. 1.669/1.672 y respondidos en fs. 1.673/1.674 y fs. 1.687/1.690.-

(2.) Para así decidir, la Señora Juez de Grado hizo mérito de que la norma invocada por el recurrente sólo suspende la ejecución de una garantía real hasta que se formule la correspondiente insinuación en los términos de los arts. 32 o 56 de la LCQ, más no requiere esperar a que recaiga resolución sobre la insinuación. En virtud de ello, juzgó que, más allá de la declaración de caducidad, en tanto el acreedor hipotecario cumplió con la carga de peticionar la verificación, debía tenerse por satisfecho el recaudo para que la ejecución siga su trámite.-

(3.) El concursado se quejó de la decisión, adoptada en la anterior instancia con base en que la a quo habría realizado una interpretación parcial y errada del art. 21 LCQ por cuando su espíritu radica en la posibilidad que la ley otorga a todos los demás acreedores de controlar la legitimidad de los títulos que sustentan los privilegios, los que a la postre permitirán al titular de la garantía sustraer de la masa de acreedores el bien asiento del privilegio.-
Alegó que no () se tuvo en cuenta que el legislador dio por sentado que iniciado el incidente de verificación, continuaba hasta que se decidiese acerca de la legitimidad de los títulos invocados, es decir que habilitó la continuación de la ejecución individual en la medida que existiese un proceso de verificación abierto.-
Por último, señaló que al declararse la caducidad de la instancia en el incidente respectivo, además de operar la extinción de dicho proceso, operó la imposibilidad de ejercer los derechos que le correspondían a la sindicatura, a la masa de acreedores y a su parte respecto de la legitimidad del crédito privilegiado invocado.-

(4.) Señálase en primer lugar que el art. 21 de la LCQ -modificado por la ley 26.086- establece que a las ejecuciones de garantías reales no se encuentran alcanzadas por el llamado “fuero de atracción”, las que prosiguen su trámite ante el Tribunal de su radicación’ originaria, no admitiéndose el remate de la cosa gravada ni la adopción de medidas precautorias que impidan su uso por el deudor, si no acredita el acreedor haber presentado el pedido de verificación del crédito y su privilegio.-
Pues bien, es claro que la ley no exige esperar el resultado de la insinuación para continuar con los trámites tendientes a la ejecución del bien gravado, pudiendo incluso llegarse hasta su realización. Sin embargo, tiénese dicho que la suerte final de dichas ejecuciones está en definitiva subordinada a la verificación del crédito por el cual se constituyeron las garantías (cfr. Esta Sala, 08.01.88, “José Emilio Piñeiro S.A. s. concurso especial promovido por Piñeiro Ricardo E.”, id. 22.11.96, “Banco de la Ciudad de Buenos Aires c. Dom Car S.A. s. Ejecución Prendaria”;; id. Sala B, 07.05.90, “Carniglia Titlo del Zoto S.A. s. Concurso Preventivo”), postulándose incluso que corresponde requerir al acreedor, previo al retiro de las sumas obtenidas por la subasta, que preste fianza a fin de resguardar los derechos de la masa en los términos del art. 209 de la LCQ, para la eventualidad de que su crédito no fuera finalmente verificado en el concurso o su privilegio reconocido (cfr. Sala E, 07.09.90., “Pascher Soltan c. Frías”; Tonón A., “Derecho Concursal. Instituciones Generales”, T° I, p. 240).-

5.) Desde otro ángulo, cabe puntualizar que todo proceso, sea principal o incidental, se encamina a una- decisión jurisdiccional que resuelva el planteamiento oportunamente presentado, es decir, que a través de aquéllos se procura resolver con carácter preclusivo la cuestión, cerrando la posibilidad de una nueva discusión sobre la misma materia en él futuro.-
En ese contexto, la instancia ha sido definida como el conjunto de actos procesales que se suceden desde la interposición dé una demanda, o la petición que abre una etapa incidental, un procesó o la concesión de un recurso, hasta la notificación de la respectiva sentencia e resolución (Palacio, Lino “Derecho Procesal Civil”, T° IV, p. 219). De allí, que si lo que permite es la primera instancia, el efecto es la extinción del proceso a que se refiere, produciendo los efectos de una “anulación de trámite”, perdiendo eficacia todo el proceso y sus secuelas (cfr. Podetti, “Tratado de los actos procesales”, p. 376-377;; Loutayf Ranea-Ovejero López, “Caducidad de la Instancia”, p. 23 y ss.).-

6.) Ello sentado, es claro que en la especie el conflicto se centra en la interpretación que cabe formular de las previsiones del art. LCQ: 21 en consonancia con los efectos del instituto de la caducidad de la instancia.-
En base a lo expuesto precedentemente, se estima que la voluntad del legislador al requerir la insinuación del crédito y del privilegio como recaudo insoslayable para proceder a la ejecución forzada del bien garantizado con derecho real de hipoteca o prenda, tuvo en miras necesariamente el inicio de un proceso que tendiera naturalmente a una definición, que no es otra que el reconocimiento o el rechazo del derecho creditorio. En consecuencia, si no resulta procedente admitir el remate de la cosa gravada sin haberse instado previamente la verificación (LCQ: 21, último párrafo), no es dable tener por cumplido ese recaudo si el respectivo proceso terminó por caducidad de instancia, por cuanto la “presentación de la verificación” tiene como presupuesto la prosecución del trámite hasta su resolución, extremo que ya no tendrá lugar porque operó la extinción de la acción.-
Así las cosas, resultan procedentes los agravios ensayados por el concursado sobre el particular.-

7.) Por ello, esta Sala RESUELVE:
Admitir el recurso de apelación incoado en fs. 1.666 y, en consecuencia, revocar el pronunciamiento dictado en fs. 1.664/1.665 en lo que ha sido materia de agravio, disponiéndose la suspensión de la realización del bien hipotecado que constituye el objeto de los autos “Mastronardi Ricardo Aníbal c. Balsa Juan y Otro s. Ejecución Hipotecaria”.-
Devuélvase a primera instancia encomendándose a la Sr. Juez a quo disponer las notificaciones pertinentes.//-

FDO.: Alfredo Arturo Kölliker Frers, Isabel Míguez, María Elsa Uzal
Ante mí: Valeria Cristina Pereyra