CONCURSOS. Efectos de la apertura. Contratos en curso de ejecución. Contrato de concesión. Contrato de locación comercial. Vigencia. Relaciones jurídicas contractuales de tracto sucesivo. Contrato de concesión. Inaplicabilidad del Art. 20 Ley 24522. Pretensión de resolución contractual. Improcedencia 36.953/07 - “Fiestas y Eventos SA s/ concurso preventivo s/ inc. de apelación (ART. 250)” – CNCOM – SALA E – 23/08/2007 “Dentro de la categoría de “contratos en curso de ejecución” (en contraposición con los de “ejecución inmediata”) existen dos supuestos bien diferenciados: los de ejecución diferida -en los que el objeto de la obligación se encuentra diferido en el tiempo, sean las prestaciones de una sola de las partes o las de ambos- y los de ejecución continuada o fluyentes -donde el cumplimiento de las prestaciones no se agota en un momento determinado, sino que se van cumplimentando a través del tiempo, de manera tal que si bien se trata de similares prestaciones, las mismas se van presentando de manera individual y distinta a través de diversos momentos temporales, reiterándose periódicamente (cfr. Tonón, “Derecho Concursal” T. I, p. 199, citado por Molina Sandoval-Junyent Bas en ob. cit).”

“El art. 20 de la ley 24.522 resulta de aplicación únicamente a los contratos de ejecución diferida, más no a los de tracto sucesivo.”

“El contrato de concesión, como el de locación comercial mantiene su vigencia aún frente al concursamiento del concesionario, en tanto implica una relación jurídica contractual de tracto sucesivo que hace a la continuación de la actividad empresaria (Molina Sandoval-Junyent Bas, ob. cit, con cita de artículos de Heredia y Marzorati publicados en “Derecho Concursal”, Universidad Austral, Rubinzal-Culzoni, 2002). Y, para su subsistencia, no se requiere que el deudor solicite autorización judicial, pues las prestaciones acordadas no se encuentran pendientes o diferidas, sino que se deben ir cumpliendo periódica y reiteradamente (cfr. esta Sala, “Fedrinot S.R.L. s/ Concurso Preventivo s/ incidente de elevación a Cámara”, del 6/5/03).”

“Si la concedente pretende la resolución contractual, debe ampararse en las normas del derecho común y ocurrir por la vía pertinente, demostrando los extremos que justifiquen la disolución del vínculo. No puede, en cambio, pretender que se declare rescindido el contrato por el mero transcurso del plazo establecido en la LCQ. 20, en tanto dicha normativa no resulta aplicable al contrato de concesión.”

Buenos Aires, agosto 23 de 2007.//-

Y VISTOS:

1. Marina del Norte S.A. apeló contra la resolución copiada a fs. 57/8 que rechazó su pretensión tendiente a que, por aplicación de la LCQ, 20, se tenga por rescindido el contrato de sublocación que la une con la concursada.-
Fundó el recurso con la pieza que obra (en copia)) en fs. 65/7 respondida por la sindicatura en fs. 72 y por la concursada en fs. 119/124.-

2. La cuestión controvertida que se presenta en autos redunda en determinar si el contrato de concesión comercial puede enmarcase dentro de aquellos “en curso de ejecución” y “con prestaciones recíprocas pendientes” que la legislación concursal somete al régimen instituido en el art. 20.-
En primer lugar cabe recordar que la presentación y posterior apertura del concurso preventivo no causa la resolución de los contratos celebrados con anterioridad, pues el deudor, conserva la administración de sus bienes y nada impide que cumpla las obligaciones a las que se hubiere comprometido (cfr. Molina Sandoval-Junyent Bas, “Ley de Concursos y Quiebras”, Lexis Nexis, 2003, Lexis N° 6208/003037).-
Esa continuación de la actividad empresaria es la que justifica que el principio general en materia de concurso preventivo sea la vigencia de todos los contratos en curso de ejecución;; es decir, aquellos en los que las prestaciones no () se hayan agotado (cumplidas o no) antes del concursamiento.-
Pero, dentro de la categoría de “contratos en curso de ejecución” (en contraposición con los de “ejecución inmediata”) existen dos supuestos bien diferenciados: los de ejecución diferida -en los que el objeto de la obligación se encuentra diferido en el tiempo, sean las prestaciones de una sola de las partes o las de ambos- y los de ejecución continuada o fluyentes -donde el cumplimiento de las prestaciones no se agota en un momento determinado, sino que se van cumplimentando a través del tiempo, de manera tal que si bien se trata de similares prestaciones, las mismas se van presentando de manera individual y distinta a través de diversos momentos temporales, reiterándose periódicamente (cfr. Tonón, “Derecho Concursal” T. I, p. 199, citado por Molina Sandoval-Junyent Bas en ob. cit).-
El art. 20 de la ley 24.522 resulta de aplicación únicamente a los contratos de ejecución diferida, más no a los de tracto sucesivo.-
Ello así porque en este último caso, las prestaciones no se encuentran “pendientes”, sino que se van reiterando en el tiempo (v. en este sentido, esta Sala, “Sociedad Española de Beneficencia s/ Concurso Preventivo s/ inc. de revisión por Cia. San Jorge de Carruajes S.A.”, del 28/8/92;; id, CNCom., Sala B, “Xerox Argentina S.A. c/ Noel Cia. S.A. s/ Ordinario”, del 10/4/90 y Sala A, “Cencosud S.A. c/ Siame S.A.”, del 23/5/95).-
El contrato de concesión, como el de locación comercial analizado en los precedentes citados, mantiene su vigencia aún frente al concursamiento del concesionario, en tanto implica una relación jurídica contractual de tracto sucesivo que hace a la continuación de la actividad empresaria (Molina Sandoval-Junyent Bas, ob. cit, con cita de artículos de Heredia y Marzorati publicados en “Derecho Concursal”, Universidad Austral, Rubinzal-Culzoni, 2002).-
Y, para su subsistencia, no se requiere que el deudor solicite autorización judicial, pues las prestaciones acordadas no se encuentran pendientes o diferidas, sino que se deben ir cumpliendo periódica y reiteradamente (cfr. esta Sala, “Fedrinot S.R.L. s/ Concurso Preventivo s/ incidente de elevación a Cámara”, del 6/5/03).-
Entonces, si la concedente pretende la resolución contractual, debe ampararse en las normas del derecho común y ocurrir por la vía pertinente, demostrando los extremos que justifiquen la disolución del vínculo.-
No puede, en cambio, pretender que se declare rescindido el contrato por el mero transcurso del plazo establecido en la LCQ. 20, en tanto dicha normativa no resulta aplicable al contrato de concesión, como ya fue dicho.-

3. Por lo expuesto, se resuelve: desestimar la pretensión recursiva y confirmar el pronunciamiento apelado, con costas (Cpr. 69).-
Devuélvase sin más trámite, encomendándose al juez de la primera instancia las diligencias ulteriores y las notificaciones pertinentes (Cpr. 36:1).//-

Fdo.: RODOLFO A. RAMÍREZ - ÁNGEL O. SALA - MARTIN AHECHA