Resulta insuficiente el “reflejo de pantalla” a fin de que la AFIP verifique su crédito
Los certificados de deuda emitidos por el organismo fiscal, aunque hagan plena fe
en cuanto a su contenido y revistan calidad de instrumentos públicos (art. 979 C.C.),
solo podrán servir como base documental para iniciar un apremio o ejecutivo pero
no alcanzan para acreditar la causa dentro de un proceso universal (art. 32 L.C.Q.)
la que puede validamente ser cuestionada por la deudora y la Sindicatura, demostrando
la inexactitud de la insinuación. Es que la verificación de créditos por organismos
fiscales debe cumplir con todos los recaudos exigibles a cualquier acreedor, por lo
que están compelidos a acompañar la documentación probatoria de los créditos que
pretenden insinuar, no bastando la presentación de certificaciones de deuda o simples
reflejos de pantalla, ya que no se trata de un juicio de ejecución, sino de uno proceso
universal que requiere demostración causal. La causa de los créditos debe acreditarse
mediante registros o constancias que demuestren la configuración del hecho imponible,
no bastando la certificación de deuda o reflejos de pantalla los que, podrán acreditar su
contenido, más no la causa del deber.

Hechos

• Llega la causa a la Cámara de Apelaciones de Segunda

Nominación en lo Civil y Comercial de Córdoba con motivo

del recurso de apelación deducido por la AFIP, en contra

de la Sentencia N° 621 de fecha 15.12.05, que fuera

dictada por el Juzgado de 1° Instancia y Trigésimo tercera

Nominación (N° 6 de Concursos y sociedades), por la

que se resolvía: “I) Hacer lugar parcialmente al recurso de

revisión incoado, y en consecuencia revocar la Sentencia

n° 332 de fecha 21-11-02 en cuanto resuelve respecto del

Crédito n°1, Deuda Administrativa 3, confirmándola en lo

demás que dispone. II) Admitir en el pasivo concursal del

Cooperativa Agrícola Ganadera y de Consumo de Oncativo

Ltda. el crédito de la Administración Federal de Ingresos

Públicos, Deuda Administrativa: conceptos 3, por la suma

de $ 3.167,54 (tres mil ciento sesenta y siete con cincuenta

y cuatro centavos) como quirografario. III)

Imponer las costas a la revisionista.

Síntesis de la doctrina del fallo

• En la resolución apelada la Juez Concursal rechaza la

revisión oportunamente planteada por la A.F.I.P respecto

de la Deuda Administrativa N° 1 (Intereses Resarcitorios

por Impuesto a las Ganancias Retenciones 99/00). Funda

tal temperamento en que, siendo carga probatoria del

sedicente acreedor aportar la documentación causal, la

Entidad Fiscal no habría cumplido acabadamente con ella,

desde que no acompañó las pertinentes Declaraciones

juradas, limitándose a adjuntar en la etapa tempestiva

meras boletas de deuda y en la revisión “simples reflejos

de pantalla’ a los que no les confiere valor probatorio ni

carácter de instrumentos públicos.

• En lo concerniente a la Deuda Administrativa N° 2

(Declaración Jurada 09/98 e Intereses resarcitorios años

96/97/98/99/00 por IVA- Retenciones RG 3215) rechaza

la revisión endilgando idéntica orfandad probatoria, a lo

que adita que la revisionista no ha acreditado –vbg.

mediante pericial contable- que la deducción que efectuara

el contribuyente fuera errónea. Impone las costas a la

A.F.I.P atento hallarla responsable del transito por la etapa

eventual de la revisión y revestir calidad de perdidosa.

ón digital para abogados y magistrados [Año 7 - Nº 1417Miércoles 28 de

• Dicha repulsa provoca la apelación de la A.F.I.P. quien

en extensísimo escrito se queja amargamente de la resolución.

Respecto a la Deuda Administrativa N° 1 adjunta

las D. J. originales a los fines de acreditar causalmente la

deuda fiscal reclamada.

• En lo que concierne a la Deuda Administrativa N° 2

insiste con la incorrecta deducción efectuada por la concursada,

afirmando que el único pago a cuenta ascendió

a la suma de $ 155.504,86, quedando un saldo pendiente

de ingresar por un total de $ 174.823,44 que reclama

se admita en el pasivo concursal.

• Reivindica –con profusas alegaciones y citas jurisprudenciales-

la validez probatoria en su carácter de instrumentos

públicos de los “reflejos de pantalla” emitidos por

Internet de las declaraciones juradas motivo de la acreencia

fiscal, debidamente certificadas por Juez

Administrativo.

• En su responde la concursada reconoce, respecto de

la Deuda N° 1 que con la incorporación por la revisionista

de las D.D.J.J. originales, queda demostrada la existencia

de la deuda por la suma reclamada ($ 173,20) correspondiente

a los Periodos 99/00 (Intereses resarcitorios por

impuesto a las ganancias Retenciones) por lo que admite

su cobro.

• En lo atinente a la Deuda N° 2 insiste en que fue

correcta la deducción como pago a cuenta de la suma de

$ 330.328,20 desde que la concursada realizo el pago a

cuenta por medio de una compensación a través del

Formulario 107 presentado el 09/10/98 por la suma de $

155.504,86 y la diferencia de $ 174.823,34 fue cancelado

por medio de otro pago a cuenta a través de una compensación

implementado por el formulario N° 107 presentado

el día 10/09/98 con el saldo a favor de IVA libre

de disponibilidad de la declaración jurada IVA 08/1998.

Sostiene, en suma, que no existe deuda de la concursada

con la A.F.I.P. por este concepto. A su turno la Sindicatura

avala los dichos de la concursada.

• De las reconocimientos efectuados por la mismísima

concursada y reconocimiento de la Sindicatura surge indubitable

que, con las D.D.J.J originales acompañadas

recién en esta Instancia por la A.F.I.P., ha quedado

demostrado causalmente de conformidad a lo normado

por el Estatuto Concursal (art. 32 L.C.Q.) la deuda impositiva

identificada bajo el N° 1, razón por la cual corresponde

revocar parcialmente la Sentencia en ese aspecto y

en su lugar admitir en el pasivo concursal el crédito fiscal

por la suma de $ 173,20, como quirografario.

• Las costas por este aspecto del recurso deberá soportarlas

la revisionista desde que ha quedado cabalmente

demostrado que hubiera podido ahorrar el largo camino

transitado tanto en la primera (revisión) como en la

segunda instancia (apelación), con el solo recaudo de

acompañar los originales de las D.D.J.J. que –sin justificativo

explicitado- se resistió ha adjuntar en la anterior

instancia.

• En lo que atañe a la Deuda identificada bajo el N° 2,

todas las censuras vertidas por el Organismo Fiscal caen

rotundamente frente a la acreditación de la corrección de

las deducciones que efectuara, mediante la incorporación

de los Formularios 107.

• Tal documentación no solo da respaldo a los dichos de

la concursada y la sindicatura, sino que avala la postura

de la primer juez de exigirle a la revisionista la demostración

de la eventual incorrección de tales deducciones,

mediante prueba fehaciente (vbg. pericial contable).

• Por lo demás, la apelante circunscribe su critica a

cuestionar que no se haya atribuido carácter de instrumento

publico a los “reflejos de pantalla”, sin hacerse cargo

de que los certificados de deuda emitidos por el organismo

fiscal, aunque hagan plena fe en cuanto a su contenido

y revistan calidad de instrumentos públicos (art.

979 C.C.), solo podrán servir como base documental para

iniciar un apremio o ejecutivo pero no alcanzan para acreditar

la causa dentro de un proceso universal (art. 32

L.C.Q.) la que puede validamente ser cuestionada por la

deudora y la Sindicatura, como efectivamente hicieron en

este proceso, demostrando la inexactitud de la insinuación.

• Es que la verificación de créditos por Organismos

Fiscales debe cumplir con todos los recaudos exigibles a

cualquier acreedor, por lo que los mismos están compelidos

a acompañar la documentación probatoria de los créditos

que pretenden insinuar, no bastando la presentación

de certificaciones de deuda o simples reflejos de pantalla,

ya que no se trata de un juicio de ejecución, sino de uno

proceso universal que requiere demostración causal. La

causa de los créditos debe acreditarse mediante registros

o constancias que demuestren la configuración del hecho

imponible, no bastando la certificación de deuda o reflejos

de pantalla los que, podrán acreditar su contenido,

más no la causa del deber.

• Finalmente en lo concerniente a las costas, las mismas

deben ser soportadas en ambas instancias a la A.F.I.P.

desde que reviste condición de vencida en ambas instancias

lo que justifica su imposición por aplicación del principio

objetivo de la derrota (art. 130 C.P.C.). La calidad de

vencedora parcial tampoco justifica la distribución de las

costas, desde que la revisionista-apelante ha sido la única

responsable del transito por las etapas de revisión y

apelación ya que el informe desfavorable de la sindicatura

y la decisión adversa de la Juez se fundaron en la insuficiente

justificación de su crédito.

Resolución

I. Admitir parcialmente la apelación, y en consecuencia,

admitir en el pasivo concursal el crédito correspondiente

a la deuda N° 1 perteneciente a Intereses Resarcitorios

por Impuesto a las Ganancias Retenciones 99/00, por la

suma de pesos Ciento Setenta y Tres con Veinte centavos

($ 173,20.-) como quirografario, y rechazarla en todo lo

demás que dispone y ha sido motivo de agravios. II.

Imponer las costas a la A.F.I.P. (art. 130 C.P.C.).

C2a CC Cba. 30.04.08. Sent. N° 70. “Cooperativa

Agrícola Ganadera y de Consumo Oncativo Ltda.-

Quiebra Pedida Simple- Recurso de revisión”. Fdo.:

Dra. Silvana M Chiapero de Bas, Dr. Mario Raúl

Lescano y Dra. Marta Nélida Montoto de Spila.