Estos instrumentos financieros se quedaron sin uno de sus principales compradores, al extinguirse las AFJP. Desde el Gobierno anticiparon que planean utilizar los fondos previsionales para financiar los créditos al consumo anticipadamente para recortar las altas tasas de interés vigentes.

Después del cimbronazo en el mercado de fideicomisos financieros que significó la eliminación de las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP), uno de los principales actores del mercado de capitales, este instrumento estaría por cambiar la forma en que financiará el consumo.

El titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), Amado Boudou, explicó a iProfesional.com que el organismo está pensando en invertir en fideicomisos financieros, pero con la idea de que los fondos prestados sean los que financien compras futuras, a diferencia de lo acostumbrado, que consistía en empaquetar los créditos ya otorgados (que luego se colocaban en el mercado de capitales).

El objetivo de esta nueva metodología es que el costo de los nuevos préstamos sea menor a la tasa que cobra actualmente el mercado, que puede ser del 90% anual. La idea del organismo es no convalidar el nivel actual de tasas, al adquirir los fideicomisos que tengan como activo subyacente créditos ya pactados en esas condiciones.

Los fideicomisos han permitido financiar el consumo de personas con bajo nivel de bancarización y han sido grandes responsables de la expansión del consumo en los últimos años, a través del financiamiento de los créditos para compra de electrodomésticos, tarjetas no bancarias y préstamos en efectivo.

La ANSeS se retiró hace dos semanas del mercado de fideicomisos de consumo, después de haber invertido $280 millones en un mes, casi el 30% de lo emitido en el período. Pero luego de haber licitado el martes con buena repercusión los $600 millones para financiar capital de trabajo, automóviles y bienes de consumo, existe el ánimo de usar los fondos previsionales para financiar el consumo bajo esta nueva modalidad.

Desde octubre, cuando se profundizó la crisis subprime y se eliminaron las AFJP, y repitiendo lo sucedido durante el conflicto con el campo en mayo, las tasas subieron y encontraron nuevos máximos anuales tanto en el sistema bancario como en el mercado de capitales, como consecuencia de una mayor demanda de dólares.

“El costo de salida al mercado de los fideicomisos financieros subió afectando el financiamiento de capital de trabajo y de los nuevos proyectos de las empresas –explicó el socio gerente de la consultora Deloitte, Miguel Arrigoni-. Estas alzas en el costo del dinero afectan la operatoria de las empresas, en un momento en el que resulta de suma importancia mantener el ritmo de la actividad económica.”

“Debemos entender que las tasas de interés en estos niveles no resultan sostenibles en el tiempo sin que afecten la actividad económica”, agregó. El temor a una recesión y a la pérdida de puestos de trabajo empujó al Gobierno lanzar una serie de planes que impulsen la construcción y el consumo para evitar el desempleo.

Debilidad momentánea
Hasta que los planes del Gobierno muestren su eficacia, la emisión de fideicomisos financieros muestra ciertos signos de debilidad. De hecho, en noviembre cayeron 15,8% en relación a octubre, según relevó el Instituto Argentino de Merado de Capitales (IAMC).

Sin embargo, los 24 fideicomisos financieros por u$s297,8 millones de noviembre marcaron un alza del 35,5% interanual. Aquellos cuyo activo subyacente son los préstamos personales y de consumo representaron un 74% del total.

El gerente de securitizaciones de uno de los bancos colocadores explicó que “todavía hay un arrastre de las carteras de créditos otorgados en los últimos tres o cuatro meses y por eso no se nota la caída” en la suscripción de este instrumento. Sin las AFJP en el mercado, los bancos, fondos comunes de inversión y compañías de seguro mantienen la demanda.

Sin embargo, el experto explicó que “las compañías están originando menos créditos que antes y, por los problemas de liquidez, están acortando los plazos“. Hoy los planes de financiación son más cortos, de hasta seis cuotas sin interés en las casas que venden electrodomésticos, y eso “tendrá algún efecto” en los fideicomisos que se emitan a futuro.

La tasa de interés promedio de los títulos Senior colocados en pesos hasta 2 años de plazo aumentó 1,2 puntos porcentuales, respecto del mes anterior y se ubicó en 26,4%. Las tasas de corte de las clases siguientes de títulos alcanzaron el 32% nominal anual. Pero en lo que va del mes, las tasas volvieron a trepar, según datos de Deloitte, las tasas para los nuevos fideicomisos cortan al 36 por ciento.

El contacto entre la ANSeS con las cadenas de retail, prestamistas y tarjetas de créditos es permanente para acordar la forma en que los fondos provisionales pueden darle liquidez a estas compañías para que presten a tasas accesibles para los consumidores.

En Tarjetas Cuyanas, emisora de la Tarjeta Nevada, explicaron que “se está hablando con ANSeS sobre este tema”. Lo último que ha emitido esta compañía es una obligación negociable y está proyectando emitir un nuevo fideicomiso, aunque aún no saben en qué fecha.

Para Arrigoni, “hay que aprovechar que el sistema financiero se encuentra robusto e intentar sostener el mercado de capitales, incrementando su fluidez y estimulando el ingreso de nuevos participantes, ya que es clave para el crecimiento de un país puesto que atenúa los ciclos económicos proveyendo fondos de mediano y largo plazo”.

Verónica Dalto
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