AEROLINEAS ARGENTINAS .

Sólo el veto presidencial podrá salvarnos

Estamos en los umbrales de una descomunal estafa. Estamos a tiempo de evitarlo con sólo el veto presidencial, recurriendo a la aplicación armónica del derecho. Por Vicente Aznar.
Tomó estado público la sanción de la legislación que permite la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral. La publicará el Poder Ejecutivo y tendrá vigencia. Entonces volverá al Estado una sociedad con sus activos y pasivos. Deberá indemnizarse a los “pobres” titulares de las acciones por el valor que con el tiempo y en la instancia judicial pertinente se determine, con jugosos gastos y honorarios para repartir.
¿Qué activo queda? El que dejaron los depredadores (algún avioncito, algún inmueble, algunas líneas de cabotaje e internacionales, alguna vieja máquina de escribir). ¿Qué pasivo? Cerca de mil millones ahora; antes, otros mil millones que asumió el Estado, pasivo contingente laboral de cifras millonarias, pasivos ocultos, etcétera. ¿Qué pasó con el resto de activos (aviones, rutas perdidas, valiosísimos inmuebles en el extranjero malvendidos o autovendidos, etcétera) .Todo quedó en el camino, en la historia y en el bolsillo de los voraces.
Ahora se expropia un raquítico para que el pueblo vuelva a engordarlo y los políticos de turno mañana vuelvan a privatizar… y luego a expropiar nuevamente raquítico y así seguirán, con pocas posibilidades de recuperación. Todo a imagen y semejanza de las causas del crack mundial: inflando y desinflando globitos para que los bobos de los ciudadanos juguemos en el cumpleaños y después a reventarlos y a inflar nuevos globos.
El derecho penal no es aún la solución. ¿Cuál es la solución del derecho penal? Lograr imputaciones previstas en el Código Penal; en el mejor de los casos, algún funcionario de segunda línea (un Wilson) detenido y todo al olvido. Pero al costo brutal de Aerolíneas Argentinas y Austral lo seguimos pagando todos. Se vació todo; se defraudó, se cometieron ilícitos penales, pero seguimos igual. Al costo lo pagamos nosotros y los que embolsaron todo siguen de cuello blanco. ¿Para qué asistir a tamaño despropósito si lo mismo nos cuesta del bolsillo? ¿Cuántas veces iremos al mismo cine a ver la misma película? ¡Aburre!
La solución integral. Si se veta la ley, Aerolíneas Argentinas y Austral o quiebran o las salvan los socios aportando de sus bolsillos. Esta última utopía pertenece a la leyenda, por lo cual queda en pie la primera. Si quiebra, no sólo por ser una actividad empresarial que no debe interrumpirse sino porque además puede equipararse a un servicio público, el juez interviniente, vía síndico designado y con apoyo económico del Estado sólo para lo operativo, decreta la continuación de la actividad, sin interrupción de un solo día. En cuatro meses –como lo manda la ley–, el juez debe vender la empresa, o sea, la unidad económica en funcionamiento al mejor postor en venta transparente. La puede comprar el Estado o terceros y se venden sólo activos que funcionan con el personal trabajando y sin pasivo alguno.
Durante el período indicado solventa el Estado y, siendo gastos de la quiebra, deben ser restituidos con el producido de la venta y antes de cualquier otro gasto. El pasivo queda en la quiebra y se pagará con el producido de la venta que sólo cubrirá cinco o diez por ciento, con mucha suerte, según experiencias mundiales. Dios ayudará a los acreedores que dieron créditos a un deudor insolvente, por lo cual no debieron darlo.
¿Qué pasivo se pagará?: el pasivo real, el que verifique el juez y no el que diga el Gobierno o Marsans. ¿Y el resto del activo, y la depredación? Para ello están las acciones concursales, para analizar una por una las ventas de activos (de inmuebles, de aviones, etcétera). Para dejar sin efecto y hacer retornar al activo aquellos bienes mal enajenados. ¿Podremos encontrarnos nuevamente con aviones e inmuebles del exterior ? Sí, como en cualquier otra quiebra. ¿Y los manejos espurios? También se investigan en la quiebra, y a quienes los cometieron se los hace responsables económicamente y deben reintegrar o se les extiende la quiebra para que respondan con todos sus bienes (incluidos los escondidos u ocultos), según sea el caso. Asistiremos a la devolución de bienes y dineros y a la anulación de operaciones nefastas para la vida empresarial y a la determinación de los responsables verdaderos.
Nada pagará así el pueblo argentino y responderán económicamente los verdaderos responsables, ya sean funcionarios argentinos de los distintos gobiernos que han pasado hasta el presente, ya sean extraños extranjeros, socios de los primeros. Después vendrá el derecho penal a buscar la sanción penal: privar de libertad a quien se pueda por los ilícitos varios cometidos (por caso, vaciamientos).
Ahora no será tarde, pues el daño económico ya se evitó. Primero, que no nos cueste y recuperemos lo perdido; después, que vayan tras las rejas. Que AA y Austral se salven solas y no con el sacrificio de los argentinos.
Saldo final. Estamos a tiempo.Vetada la ley y decretada la quiebra, las aerolíneas continúan sin interrupciones; se salva el activo, se reincorporan todos los bienes mal enajenados, no se paga el pasivo, se vende la empresa en cifras millonarias pues se vende sólo activo sin pasivo, salvo el laboral (necesario, por otra parte, para la continuidad); se individualizan los responsables de la crisis, y luego asistamos a la privación de la libertad de los delincuentes. Ya antes pagaron y no nos costó nada a los argentinos.
Si la Presidenta no veta, ¿sabrá ella por qué lo hace o a tan elemental lección de derecho no se la podrán dar los muchos asesores que la rodean, además de ella que es abogada y debería saberlo?
Mis alumnos también lo saben, ya que es elemental y, si no, no podrían aprobar ni llegar nunca a ser abogados aptos. Todo lo dicho se puede afirmar sólo conociendo la legislación, legislación que no citamos por la naturaleza propia de esta publicación. ¿Llegará el veto salvador? Quiera Dios que sí.
© La Voz del Interior