La iniciativa apunta a actualizar los parámetros de facturación congelados hace una década. Como contracara, fija importantes subas en la cuota mensual 

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) avanza en la reformulación del esquema del Monotributo que alcanza a cerca de 2 millones de contribuyentes, tal como anticipó iProfesional.com. 

El flamante director federal, Ricardo Echegaray, terminaría de darle forma al proyecto que comenzó a trabajarse durante la gestión de Claudio Moroni. Desde el fisco nacional estiman que la reforma saldría por ley, lo que demoraría su implementación hasta abril próximo. 

Cambios en el Monotributo
Respecto al régimen simplificado, actualmente los límites máximos anuales de facturación se encuentran establecidos en $72.000 para prestación de servicios y $144.000 para las demás actividades. De acuerdo al proyecto al que tuvo acceso exclusivo, iProfesional.com, los nuevos límites pasarían a ser $200.000 y $300.000 respectivamente.

El proyecto mantiene el concepto de pequeño contribuyente. Es decir, podrán ser monotributistas sólo “las personas físicas, sucesiones indivisas y las sociedades de hecho o irregulares de hasta tres socios”.

Una primera modificación clave consiste en reducir de 3 a 2 la cantidad de actividades económicas o unidades de explotación máximas permitidas. Es decir -hasta el momento- alguien que se desempeña como contador, alquila un inmueble y tiene un taxi tranquilamente puede ser monotributista.

De prosperar el proyecto, sólo podría ser pequeño contribuyente quien realice como máximo dos actividades.

Así, mientras en la actualidad puede encuadrar en el régimen un contribuyente que alquile tres departamentos o posea tres puntos de venta, a partir de esta iniciativa sólo podrá ser pequeño contribuyente quien a lo sumo alquile dos departamentos o tenga dos puntos de venta.

Otra importante modificación consiste en la incorporación de un nuevo parámetro para definir la categoría, y por ende, el monto mensual que ingresará cada monotributista. Hasta el momento se consideraban los ingresos brutos anuales, la superficie afectada a la actividad y la energía eléctrica consumida en un año. De acuerdo al proyecto, se incorporaría como criterio el monto de los alquileres pagados a lo largo del año.

Cabe recordar que para determinar qué categoría le corresponde a cada contribuyente deben tenerse en cuenta todos los parámetros. Por lo tanto, si se excede uno de los límites automáticamente debe avanzarse hacia una categoría superior con el consiguiente aumento del monto mensual a pagar.

 

El proyecto también aclara que las sociedades de hecho o irregulares sólo pueden encuadrarse a partir de la categoría D, sin importar la actividad que desempeñen.