DI NELLA, ALBERTO S/QUIEBRA S/INC. DE VERIF. DE CRÉD. POR: MUNICIPALIDAD DE SAN ISIDRO”. CNCOM, SALA D, 04/04/2008

Tema: prescripción concursal en quiebra indirecta.

Fuente: laleyonline.

2ª Instancia. — Buenos Aires, 4 de abril de 2008.

1. Apeló la síndico la decisión de fs. 40/43 que rechazó sus planteos de fs. 23/25 y verificó el crédito pretendido por la incidentista (fs. 49).

Los fundamentos del recurso fueron expuestos en fs. 54/58 y respondidos en fs. 60/62.

La Sra. Fiscal General estimó que la materia no era de su incumbencia, por lo que declinó intervenir en el presente (fs. 70).

2. Como punto de partida, y en virtud del cuestionamiento que la incidentista formuló sobre el asunto, corresponde precisar que la síndico de la quiebra se encuentra suficientemente legitimada para plantear la defensa de prescripción (LCQ 56), pues ello encuentra fundamento no solo en su calidad de órgano del proceso falencial, encargada de tutelar el interés concursal, sino además en el precepto del cciv 3963 (José A. Di Tullio, Teoría y práctica de la verificación de créditos, Buenos Aires, 2006, págs. 139/140; Francisco Junyent Bas-Carlos A. Molina Sandoval, Ley de concursos y quiebras comentada, Buenos Aires, 2005, T. I, pág. 346).

Aclarado el extremo corresponde examinar la cuestión propuesta.

3. Del análisis del expediente surge incontrovertido que la presentación en concurso preventivo tuvo lugar el 1.11.00, que la quiebra indirecta fue decretada el 26.3.03 y que el inicio de estos actuados se remonta al 1.2.06.

Esa inimpugnada base fáctica impone a la Sala revertir el temperamento adoptado en la decisión de grado.

Ello es así pues del cotejo de las fechas referidas fácil se advierte que la pretensión verificatoria fue formulada con posterioridad al vencimiento del plazo de prescripción establecido por la LCQ 56; vencimiento que, como fácil se aprecia, fue también anterior a la declaración de bancarrota.

De modo pues que en el tiempo del decreto de quiebra el crédito cuya verificación se procura ya estaba prescripto; entonces, dicho decreto no pudo provocar que el crédito readquiera vigencia por la ulterior frustración del concurso.

Permitir la incorporación tardía de estos demandantes en la falencia del deudor, importaría conceder un beneficio extraordinario a aquellos acreedores negligentes, quienes verían renacidos sus derechos de cobro por la sola quiebra del deudor concursado, en detrimento de las expectativas del resto de los acreedores que diligente y precavidamente se presentaron en el concurso preventivo en tiempo y forma.

Así lo entendió la doctrina especializada (J. C. Rivera, Instituciones de derecho concursal, Santa Fe, 2003, T. I, pág. 415/417; H. Alegría, Dos nuevas reflexiones sobre la llamada “prescripción concursal”, LA LEY, 2003-C, 715; Graziabile-Ramos, Prescripción concursal y quiebra, LA LEY, 2003-E, 1287), y la jurisprudencia de este fuero mercantil (CNCom. A, 23.3.06, “Yudi, Miriam Elsa c/ Institutos Antártida SAMIC s/ despido”; Sala B, 16.7.04, “Miyazono, Ricardo s/ quiebra s/ inc. de verificación por Consorcio de Propietarios del Edificio Country Golf de Pinamar”; Sala C, 27.4.01, “Duilio Automotores y Servicios S.A. s/ quiebra s/ inc. de verificación por Tibot Julio de Teleki y otro”; íd., 28.11.06, “Sismos S.A. s/ quiebra s/ inc. de verificación por Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”; Sala E, 26.5.04, “Pavia Automotores S.A. s/ quiebra s/ inc. de verificación por Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”; esta Sala, 24.9.02, “Club Comunicaciones s/ quiebra s/ inc. de verificación por Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”; íd., 30.10.01, “Top Brands International S.A. s/ quiebra s/ incidente de verificación por Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”).

No empece a ello la labor desplegada en el juicio de apremio referido en fs. 28, pues desde que se dictó sentencia en esos actuados (22.8.97) hasta el inicio de este expediente (1.2.06), transcurrió sobradamente el plazo bianual supra referido.

Por ese motivo corresponde declarar prescripta la acción de cobro de la suma allí reconocida, cuyo capital monta $ 17.774,54, y también la correspondiente a las deudas de los años 1996, 1997, 1998, 1999 y 2000. Esto último por cuanto a la fecha de inicio de este expediente ya había vencido el plazo de prescripción quinquenal establecido por el cciv 4027: 3°; norma cuya aplicación al caso no recibió crítica de la demandante.

En mérito a lo expuesto solo cabe mantener la decisión de grado en cuanto admitió la verificación de los importes adeudados por los años 2001, 2002 y 2003, y revocarla en lo demás decidido.

Las costas de ambas instancias se imponen a la incidentista en atención al carácter tardío de su presentación y al rechazo sustancial aquí sentenciado.

4. Por ello se RESUELVE:

Admitir parcialmente el recurso de fs. 49 y declarar prescripta la acción de cobro de las deudas supra referidas.

Imponer las costas de ambas instancias a la incidentista.

Devuélvase sin más trámite, confiándose al magistrado de primera instancia proveer las diligencias ulteriores (cpr 36: 1°) y las notificaciones pertinentes. — Gerardo G. Vassallo. —Juan José Dieuzeide. —Pablo D. Heredia.