DERECHOS DEL CONSUMIDOR. RESPONSABILIDAD DEL FABRICANTE. Automóvil 0 km. Utilitario (4X4). Desperfecto. Caja de velocidad. Sucesivas sustituciones. Vicios redhibitorios. VICIO GRAVE de la cosa que la inutiliza para el uso para el cual fue adquirida. Carga de la prueba. Fabricante. Art. 40 Ley 24.240. Responsabilidad objetiva. Excepción al Art. 2168 del Código Civil. Prolongación del plazo de garantía (Art. 16 LDC). REPARACION NO SATISFACTORIA. Sustitución del vehículo adquirido. Condena a entregar un vehículo 0 km a pesar de que el rodado del actor tenía recorridos 122.486 kilómetros. Procedencia. Art. 17 LDC. Sustitución por una cosa “nueva” y de “idénticas características” que la anterior. Restricciones fijadas por el Art. 17 decreto reglamentario 1798/94: Inaplicabilidad. Disposición reglamentaria que desconoce o restringe irrazonablemente los derechos que la ley reglamentada otorga. Indemnizaciones. Pago del seguro. Rechazo. Durante el tiempo de reparación el interés asegurable permanece en cabeza del actor “Giorgi Carlos Camilo c/ Ford Argentina S.A. s/ ordinario” - CNCOM - 12/03/2009

“Si la demandada atendió los reclamos del actor inclusive después de haber fenecido el plazo formalmente dado a la garantía post-venta, no fue por simple razón de buena fe sino porque, indudablemente, hubo de ser entendido que la garantía estaba prolongada por razón de las reparaciones anteriores (arg. art. 16 de la ley 24.240), ya que una liberalidad de la demandada no puede presumirse (arg. art. 216, inc. 5, del Código de Comercio).”

“Si bien en esta materia la prueba de la existencia del vicio pesa, como regla, sobre el adquirente, que es quien debe justificar las condiciones de su acción (conf. Salvat, R. y Acuña Anzorena, A., Tratado de Derecho Civil Argentino - Fuentes de las obligaciones, Buenos Aires, 1957, t. III, p. 458, n° 2351), nada empece a que el enajenante, por imperativo de su propio interés, rinda la prueba de signo contrario demostrativa de la ausencia de vicio en la cosa vendida (art. 377 del Código Procesal), máxime ponderando que la regla del citado art. 2168 no es rígida, toda vez que admite excepción en el caso de que el vendedor hubiera conocido o debido conocer el vicio de la cosa, lo que es particularmente aplicable al caso del vendedor de automóviles (arg. art. 2170 del Código Civil; conf. Garo, F., Tratado de las compraventas comerciales y marítimas, Buenos Aires, 1945, t. I, ps. 535/536, n° 457 bis, texto y nota n° 1465).”

“No siendo controvertido que se aplica al sub lite la ley 24.240, cabe recordar que, conforme lo determina su art. 40, el fabricante, entre otros, es responsable por el daño provocado al consumidor resultante del vicio de la cosa, y que sólo se liberará total o parcialmente si demuestra que la causa del daño le fue ajena, es decir que se debe a culpa inexcusable de la víctima o al hecho de un tercero por quien no debe responder. De tal norma se desprende claramente que la responsabilidad es objetiva, como consecuencia de lo cual no cabe imponerle al consumidor la carga de probar que el vicio se debe a la culpa del fabricante (conf. CNCom. Sala D, 18/6/2008, “Rusconi, María Teresa E. c/ Peugeot Citröen S.A. y otro s/ sumario” [Fallo en extenso: elDial - AA4A98]).”

“El art. 17 de la ley 24.240 admite, a pedido del consumidor, la sustitución del producto adquirido en aquellos casos en que no quede conforme con la reparación realizada, debiéndose interpretar que esta última para ser considerada “satisfactoria” debe dejar al bien en un estado idéntico al producto original que normalmente se comercializa: ni mejor ni peor que el que se vende nuevo (conf. Tinti, G., Derecho del consumidor, p. 52, Córdoba, 2001); extremo que obviamente no es el del sub lite. Tampoco puede considerarse “satisfactoria” la reparación si resulta inconducente para solucionar las fallas detectadas (conf. Rouillón, A., Código de comercio comentado y anotado, t. V, p. 1143, Buenos Aires, 2006). Y en el caso queda a la vista que la sustitución de la caja de velocidades en cuatro oportunidades, da cuenta de un problema en el automotor sobre el que no hay certeza de que no se vuelva a producir.”

“Aún si se considerase intensiva la utilización que el actor le dio al vehículo en función del kilometraje recorrido, dicha circunstancia no puede suponerse, por sí misma, como causante de la rotura de las distintas cajas de velocidad, pues -a contrario de lo que argumenta la demandada en fs. 466- no resulta razonable atribuir la cantidad y gravedad de los desperfectos padecidos solamente a efectuar un recorrido promedio de 50.182 kms., máxime ponderando el tipo de vehículo de que se trata. En todo caso, la accionada debió haber demostrado que el uso del rodado con tal intensidad era causalmente apto para provocar la rotura de la caja de velocidades, extremo que no se cumplió en el sub lite.”

“La indeterminación de la causa del daño no pude beneficiar a la demandada, pues no hay liberación de responsabilidad del fabricante aún cuando pretenda acreditar que la causa del defecto permanece desconocida (conf. Farina J. M., Defensa del consumidor y del usuario, p. 455, Buenos Aires, 2004).”

“El art. 17 de la ley 24.240 establece que en los supuestos de reparación no satisfactoria, compete al consumidor pedir “…la sustitución de la cosa por otra de idénticas características. En tal caso el plazo de garantía legal se computa a partir de la fecha de la entrega de la cosa nueva…”. Del texto precedentemente transcripto se desprende que la cosa que se entregue en sustitución de la reemplazada debe ser “nueva” y de “idénticas características” que la anterior. Sin embargo, la norma reglamentaria (art. 17 decreto 1798/94) no establece que la cosa reemplazada debe ser “nueva”; y, las “idénticas características” exigidas por la ley 24.240 son trastrocadas por su reglamento a una entrega que deberá considerar el periodo de uso, el estado general de lo reemplazado, así como la cantidad y calidad de reparaciones efectuadas. Estas últimas restricciones no pueden tenerse en cuenta.”

“Lo dispuesto por el art. 17 del decreto 1798/94 contraría y altera la sustancia del derecho otorgado al consumidor en el art. 17 de la ley 24.240, introduciendo restricciones ajenas a su espíritu, que no resultan compatibles con su finalidad tuitiva.”

“Durante el tiempo en que el vehículo quedó detenido para ser reparado, el interés asegurable permaneció en cabeza del actor, siendo ello lo que justifica que se haga cargo de las primas correspondientes.”