Dividendo concursal. Caducidad. Transferencia al Ministerio de Educación. Art. 224 de la Ley 24.522. Pretensión de Nulidad. Rechazo. FALTA DE LEGITIMACION del acreedor que ha cobrado su dividendo en término. Aplicación del precedente de CSJN “Carbometal”. Pretensión de que los fondos se redistribuyan entre los acreedores no satisfechos íntegramente. Rechazo. REVOCACION DE LA DECLARACION DE CADUCIDAD DE DIVIDENDOS. Acreedores laborales. Falta de percepción de dividendos. Omisión de inclusión en el listado enviado al Banco de la Ciudad de Buenos Aires. Se ordena notificar personalmente o por cédula.-
“Mirmar S.A. s/ quiebra” – CNCOM – 06/10/2009
“El apelante sostiene que la declaración de caducidad de los dividendos en nula porque nunca fue notificada la fallida de la clausura de la quiebra por distribución final. El recurrente carece de legitimación para postular la nulidad del decisorio pues su dividendo ha sido cobrado en término.”

“La caducidad prevista por el art. 224 de la ley 24.522 no está sujeta a la clausura o conclusión de la quiebra ni a su firmeza, sino al transcurso del plazo establecido en dicha norma sin que los beneficiarios de la distribución se presenten a percibir los montos que les han sido asignados.”

“La cuestión vinculada al destino de los importes no cobrados por los titulares de los dividendos falenciales ha sido analizada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los autos caratulados: “Carbometal S.A.I.C. s/ Quiebra” [Fallo en extenso: elDial - AA3A25] , del 14/11/06.”

“Concluyó el Superior Tribunal que el hecho de que el abandono que hiciese el acreedor beneficie al patrimonio estatal es solución que consulta principios comunes (arg. art. 2342, inc. 3 del Código Civil), que encuentra semejanza en otras normas del ordenamiento legal (art. 18 de la ley 19.550) y a la cual no es ajeno el derecho comparado que citó. En definitiva, decidió que la disposición del segundo párrafo del art. 224 de la ley 24.522 no resulta inconstitucional.”

“…El dinero que obra depositado en la cuenta de autos, no es un remanente en los términos del art. 228 de la ley 24.522, sino que es el importe de los dividendos no cobrados por otros acreedores que no deben redistribuirse como se pretende, sino transferirse al Ministerio de Educación.”

“Del cotejo de las constancias de autos se desprende que los acreedores que no habrían percibido sus dividendos, no fueron incluidos en la orden de pago porque no obraban en autos sus respectivos números de documento y si bien el juez había ordenado que se los intimara por cédula para que denunciaran los datos faltantes –lo que fuera cumplido mediante la pieza diligenciada el 3/3/05-, no respondieron la requisitoria cursada. Lo cierto es que los dividendos de estos acreedores no fueron incluidos en el oficio que se envió al Banco de la Ciudad de Buenos Aires, por lo que, en rigor, los fondos nunca estuvieron a efectiva disposición. Así, aunque hubieran concurrido a dicha entidad dentro del plazo anual establecido por la LCQ. 224, no habrían podido percibir sus dividendos. No corresponde, por ende, considerarlos alcanzados por el decreto de caducidad.”

“Respecto de las acreedoras M. A. A. y M. C. F. sin perjuicio del criterio del tribunal al respecto, considerando que se trata de sólo dos acreedoras y que el Ministerio de Educación no se ha opuesto a que sean notificadas nuevamente, esta vez personalmente o por cédula, corresponde admitir lo solicitado por la Fiscal General y revocar la declaración de caducidad a su respecto en atención a las especiales circunstancias apuntadas.”