Empresa prestadora de un servicio público. Provisión de agua potable y servicios cloacales. Aguas Argentinas S.A. Verificación de créditos. Procedencia. Trabajos finalizados con anterioridad a la rescisión del contrato de concesión con el Estado Nacional. Decreto 303/06. Explotación de la concesión. Continuación. AySA. Continuación de AySA con el contrato reclamado en calidad de nueva deudora. Rechazo
“Aguas Argentinas SA s/ concurso preventivo s/ incidente de revision (promovido por Gulma SRL)” – CNCOM – 06/10/2009
“No es un aspecto cuestionado que el día 21 de marzo del 2006 el Estado Nacional mediante el decreto 303/06 rescindió el contrato de concesión del servicio de provisión de agua potable y servicios cloacales que la unía con la aquí concursada, siendo publicada dicha norma en el Boletín Oficial el día 22 de marzo de es mismo año. Tampoco se encuentra discutido que a partir de esa fecha continuó explotando la concesión referida la empresa “AySA”.”

“Las prestaciones comprometidas en el contrato ya se encontraban cumplidas por parte de la incidentista al momento en que se produjo la rescisión de la concesión del servicio de provisión de agua potable y servicios cloacales, habiendo sido las tareas realizadas por la accionante, prestadas íntegramente en beneficio de “Aguas Argentinas S.A.”, resultando indiferente, a estos fines, el momento en el cual se expidió el certificado de marras…”

“…Tampoco podía entenderse que hubiese existido por parte de “AySA” voluntad de continuar con el contrato aquí reclamado y, por ende, una decisión de esta última de colocarse como nueva deudora de la obligación referida.”

“…La previsión fijada en la cláusula 19 de las “condiciones generales de la orden de compra” que vinculaba a las partes, al referirse a la extinción de la concesión, establecía que de ocurrir este extremo, se debía proseguir la vinculación con el continuador de la concesión, sólo en el caso de que este último hubiese optado por la prosecución de la “orden de compra”, es decir, que el contrato necesariamente exigía una manifestación expresa de voluntad de parte de “AySA” de continuar con el mismo, lo cual en la especie no había ocurrido. En ese orden de ideas, pretender asignarle a las certificaciones emanadas a nombre de “AySA” el carácter de una declaración de voluntad de esta última, en el sentido de continuar con el contrato de marras, es exorbitar la significación del “certificado de trabajo”, instrumento que, tal como fuera supra expuesto, sólo se limita a corroborar la finalización de las tareas contratadas y es expedido únicamente a los fines de proceder a la facturación de dichas tareas.”

“Las prestaciones derivadas de la “orden de compra” cuya verificación aquí se pretende, se encontraban materialmente finalizadas al momento de la rescisión de la concesión, razón por la cual, no podía entenderse que “AySA”, se encontrase facultada a ejercer la opción de proseguir el contrato, cuando éste que ya se hallaba agotado en su objeto.”