CONCURSOS y QUIEBRAS. Conclusión por avenimiento. DECLARACION DE INEXISTENCIA. Rechazo. SEGURIDAD JURIDICA. Síndico. Falsificación de firma. Remoción. Procedencia “Di Ninno, Ana Maria c/ Bartolucci, Jorge s/ incidente de inexistencia de acto” – CAMARA CIVIL Y COMERCIAL DE MAR DEL PLATA (Buenos Aires) – 06/11/2008

“En el marco de un proceso imperan principios distintos a los que rigen los actos jurídicos sustanciales. Las reglas de contradicción, instrumentalidad de las formas, preclusión, disposición y celeridad procesal, son prueba de ello. Este Tribunal ha resuelto respecto del tiempo pertinente para el planteo de inexistencia que “si bien no rigen los plazos acuciantes de la incidencia de nulidad, éste debe efectuarse en consonancia con los tiempos en los cuales prudencialmente quien lo promueve pudiera tomar conocimiento de la circunstancia que alegue y en tanto el proceso no haya finalizado con el dictado de una sentencia firme, en cuyo caso deberá ocurrirse por otra vía” (Sala I, Causa Nro. 108195 caratulada “Consorcio Copropietarios Edificio Gulfi IV c/ Ferreiro Manuel s/ ejecución de expensas”, sentencia del 10/12/1998 Reg. Nro. 1459-R-2129; reiterado en Causas Nro. 108734 Reg. 425/2000; Nro. 117664 Reg. 4/2002; Nro. 125.512 Reg. 968/2003; Nro. 131.009 Reg. 1308/2006; entre otros).”

“Siendo el avenimiento un modo de conclusión de la quiebra resultante del acuerdo entre el fallido y sus acreedores, no se puede prescindir del siguientes dato: la unanimidad de éstos ha consentido en la conclusión de la quiebra (art. 225 de la LCQ). De conformidad con el segundo párrafo del art. 226 de la LCQ, el juez al disponer la conclusión de la quiebra determina la garantía que debe otorgar el deudor para asegurar los gastos y costas del juicio, fijando un plazo pertinente para satisfacer la misma, bajo apercibimiento de seguir el trámite (art. 226 in fine de la LCQ).”

“Si la conclusión de la quiebra importa que ella termina, es decir que el sujeto dejó de estar en quiebra, levantándose la inhibición a la que estaba sujeto y quedando sin efecto el desapoderamiento (Conil Paz, Alberto “Conclusión de la quiebra, Buenos Aires, 1996), los principios cardinales de todo proceso judicial, léase la preclusión y atendibles razones de seguridad jurídica imponen que - sin desconocer el instituto de la inexistencia - sus notas distintivas como sus implicancias no puedan ser introducidas a esta altura del trámite para desandar actuaciones consentidas.”

“Al respecto ha señalado el Tribunal Supremo que “la seguridad jurídica es una de las bases principales de sustentación de nuestro ordenamiento, cuya tutela innegable compete a los jueces, siendo la estabilidad de las sentencias judiciales una exigencia de orden público, con jerarquía de carácter constitucional” (CSJN en Fallos 199:446; 235:171; 242:501; 249:51; 251:331; entre otros).”

“Si bien la ley no expresa cuándo habrá negligencia en el incumplimiento de las funciones por parte del síndico, se considera tal la omisión de hacer aquello a lo cual se estaba obligado por la ley o por el juez, en las modalidades de tiempo, modo y lugar en que debía efectuarse. Vale decir, se trata de una conducta omisiva, morosa, de abandono y dejadez en la atención de los deberes impuestos. No es necesario que con su conducta cause perjuicio, basta la situación de peligro que provoca la mencionada conducta, ya que el síndico debe cumplir sus obligaciones de modo diligente, en forma personal e indelegable, atento las pautas de los arts. 252 y 258 de la LCQ.”

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