La Argentina está en un punto de inflexión. En un momento de asimilación y cambio; de reconocimiento de los delitos cometidos por gestiones pasadas, para concebir un futuro distinto. Un caso emblemático de ello sería la revelación de los orígenes de Papel Prensa… Sin embargo, no el único. Existen otros casos de los que poco y nada se sabe. El caso del Banco Oddone es otro ejemplo de una historia de manipulación y dilapidación donde el pasado y el presente se confunden en la misma especie: “el saqueo institucionalizado”. He aquí la historia de una liquidación “forzada”, de una quiebra basada en documentos inexistentes, de falsificaciones y complicidades, de resoluciones judiciales inconexas, donde el principal actor es el Banco Central de la República Argentina durante la dictadura (BCRA). Una nota extensa que puede convertirse -¿por qué no?- en el nuevo bestseller del verano.
En Cómo Robar un Banco – Justicia Cómplice en Argentina (2007) Luis Alberto Oddone relata cómo la gestión de Martínez de Hoz llevó el banco que llevaba su nombre a su cierre definitivo. Sucedía que el Grupo Oddone era un poder económico y financiero que operaba fuera de la cúpula social y política. Un verdadero problema para el modelo dictatorial que no admitía grises.

La liquidación paso a paso

Al inicio, Oddone fue obligado a renunciar a disposiciones antes aprobadas sobre su banco, para que se achicara -así fue que renunció a 25 sucursales aprobadas por el Banco Central-. ¿Por qué? El autor cuenta que en esa época se tomaban ingentes cantidades de préstamos de los bancos internacionales, los que inmediatamente eran recolocados en los mismos bancos prestamistas y otros relacionados con el directorio del Banco Central a una tasa 50% menor a la que se pagaba por los préstamos. Esto coincidió con el desmembramiento del sector del BCRA que establecía las relaciones con los bancos internacionales que quedaron bajo la dirección de Francisco Soldati.

El cierre se produjo luego, a partir de la corrida generada por la caída del Banco de Intercambio Regional. La fuga de depósitos era imparable. El Ministro Martínez de Hoz comenzó a drenar los bancos con una operatoria de call money a través de los bancos oficiales para lo cual se tomaron U$S 10.000 millones más de deuda externa. Las entidades cercanas al gobierno se recuperaron sin  problemas. La entrega de fondos al Banco Oddone se mezclaba con aquellos aprietes para que renunciara a autorizaciones ya otorgadas y los cuestionamientos sobre el crecimiento de sus negocios.

Emblemática, resulta la venta forzada a precio vil de la empresa Diners Club Argentna S.A.C. y de Tarjetas de crédito a la que se vio obligado a desprenderse por la mitad de su valor Oddone estando preso, bajo amenazas de “tomar medidas” y “tener problemas” respecto a su esposa e hijas por parte del Vicepresidente 1ro. Del BCRA de aquellos tiempos.

Finalmente, el equipo económico de la dictadura halló la gota que rebasó el vaso: la concesión de millonarios préstamos a las empresas de su grupo, de las que era titular en un 99%. Dado que Oddone era el propietario del 99 % del banco, la operatoria se calificó como “autopréstamos”. (Un procedimiento similar al utilizado por la Administración Menem con los fondos obtenidos por las privatizaciones de empresas públicas según lo manifestara en su momento el Vice Ministro de Economía del Dr. Cavallo Juan Llach).

Intervinieron el banco y secuestraron a Luis Alberto Oddone (sin orden judicial), a 25 de sus empleados y a sus esposas, por haber violado normas reglamentarias del Banco Central.

¿Una quiebra fantasma?

El BCRA pretende verificar un crédito privilegiado en la quiebra de BANCO ODDONE S.A. La causa de dicha pretensión, refiere Oddone, serían los presuntos adelantos de fondos por medio de las Circulares 1051/80 y 111/80 otorgados por el BCRA a BANCO ODDONE S.A. en el año 1980 a raíz de la corrida bancaria desatada por las autoridades económicas del gobierno militar, cuyo detonante fuera el cierre por liquidación -arbitraria e ilegal, sostiene el protagonista de la causa- con la consecuente caída del Banco de Intercambio Regional S.A. (BIR).

Todos esos procedimientos deberían estar documentados desde el ángulo instrumental  en los expedientes administrativos internos del BCRA que a la fecha no han aparecido en los estrados de la Justicia y que serían los verdaderos “Títulos Justificativos” que le darían “Identidad” al crédito pretendido conforme a lo establecido en el art. 200 de la ley de Concursos y Quiebras.

En dichos expediente deberían constar: 1) las SOLICITUDES DE FONDOS efectuadas por el interventor impuesto arbitrariamente –detalla Oddone- por las autoridades del BCRA, pues se trataba de un funcionario del Banco de Boston que desplazó al Directorio legal del Banco Oddone S.A.; 2) las GARANTÍAS  que debería haber ofrecido el Banco Oddone S.A. (bajo las órdenes del interventor) para que prosperaran dichos adelantos: 3) las APROBACIONES de los adelantos realizados por el Directorio o el Presidente del BCRA en su caso; 5) la ACREDITACIÓN de los fondos en la cuenta corriente del Banco Oddone S.A. (formularios 3030 en original con firmas completas de los responsables del Departamento de Redescuentos, de  Tesorería y otros)  y 6) el DESTINO que se le hubiera dado a esos fondos (que sería: pago a depositantes por fuga de depósitos producto de  la corrida bancaria provocada por el gobierno).

El BCRA históricamente se habría negado a presentar esta documentación que, a esta altura del partido, se considera “inexistente”.  Como resultado, la  liquidación de Banco Oddone S.A. se ha basado  sobre un informe del “interventor” (de 3 carillas) quien en agosto de 1980 con cifras “globales” informó al BCRA la imposibilidad operativa del Banco en cuestión recomendando su liquidación, previa “omisión” de  realizar un arqueo de caja y un inventario general de inicio por parte de la intervención al tomar posesión de la entidad el 28 de abril de 1980. Sólo de ese modo se habrían podido determinar los montos de los activos, pasivos y patrimonio neto de la entidad intervenida a una fecha determinada, para luego entonces poder hacer la correspondiente comparación una vez decidida su liquidación y la calificación de la gestión de la intervención por la variación del patrimonio. Pero no. la historia fue otra.

En 1997, Luis Alberto Oddone fue condenado a pena máxima, 6 años de prisión, por la pérdida de los depósitos de su banco producida por razones ajenas a su propio desenvolvimiento y generada por decisiones emanadas del Ministerio de Economía y el Banco Central de la República Argentina.

Comenta Oddone que “en esa causa penal inventada a la medida del BCRA, y como “llave” para entrar a saquear su Banco,  a él se le negó la posibilidad de ofrecer prueba contable a los efectos de demostrar el vaciamiento de su institución a  partir del 25 de abril de 1980, para en base a documentación fehaciente demostrar los fondos que entraron, los que salieron y por qué causa y que, paradójicamente a 13 años de haber quedado firme esa condena penal, el BCRA en la actualidad en sede comercial  no puede ni siquiera aportar un mero listado de los depositantes a los que teóricamente la intervención dice haber pagado a consecuencia de la corrida bancaria, para de esa manera hacer una evaluación acerca de la necesidad real de las eventuales cifras desembolsadas por  auxilio financiero a Banco Oddone S.A.; adelantadas por el Directorio del BCRA a su propio interventor puesto a dedo, que era quien requería los fondos y quien a su vez los recibía en sus propias manos sin ningún tipo de control por parte del personal desplazado (o preso) del Banco Oddone S.A. , siendo ahora dichas cifras globales “inaudita parte” sin respaldo documental y volcadas a los libros contables a ocho años de la intervención, siendo ahora esta la causal actual de la pretensión verificatoria de la entidad rectora en la quiebra de su banco”.

Sin principio ni fin

La quiebra del Banco Oddone S.A. posee en la actualidad un patrimonio “líquido” de más de U$S 70.000.000 producto de la venta de bienes de la ex entidad depositados en el Banco Ciudad a nombre del Banco Oddone en el juzgado comercial. Según Oddone, este patrimonio podría aún ser mayor si el BCRA explicara  a través de una verdadera rendición de cuentas su gestión desde que asumió la intervención; cuestión que habría sido obviada por  el Juez  Dr. Miguel F. Bargalló en el año 1995, al resolver las cuentas sólo desde un punto de vista formal, difiriendo el análisis desde el punto de vista sustancial de las cuentas que es lo que hoy en día se está debatiendo, y que no hace más que arrastrar el quehacer poco transparente de la gestión del BCRA, en su complicidad con el último régimen dictatorial.

En el año 1997, la Sala E de la Cámara Comercial -que hoy integra el Dr. Miguel Bargalló- dejó sin efecto la resolución del Juez Bargalló atento a la desprolijidad de las cuentas presentadas por el BCRA, proponiendo la figura de incorporación de Peritos Árbitros para dilucidar la cuestión. Aunque lo que siguió después no fueron sino más retrocesos y dilaciones en la causa.

Actualmente se encuentran para dictar sentencia los autos “Banco Oddone S.A. s/Quiebra s/Incidente de Revisión” Expte. 91.142/7 por Banco Oddone S.A. al crédito del BCRA, en el que el Tribunal Nacional en lo Comercial Nº 11 a cargo de la Dra. María Gabriela Vassallo deberá resolver si esa suma quedará en poder del Banco Oddone S.A o del BCRA.

Superada esta incidencia, el BCRA deberá rendir cuentas luego desde el punto de vista sustancial – lo  que no hiciera en el año 1995- para ser estudiado por el nuevo Juez designado en el juzgado arriba mencionado, Fernando Saravia.  Asimismo, se estima que de ser apelada la resolución de Saravia, la decisión recaería nuevamente sobre la Sala E de la Cámara Comercial, quien en el año 1997 intentó poner fin a la controversia, recurriendo a un especialista en materia contable.

Paralelamente a la resolución del incidente arriba nombrado y con idéntico objeto procesal se seguirá investigando en la causa 6073/03 “BCRA s/Delito de Acción Pública”, iniciada a los responsables del presunto delito de falsificación de documentos públicos en concurso ideal con el delito de estafa procesal. Ilegalidad que habría sido cometida por funcionarios de la Gerencia de Liquidaciones y Recuperos del BCRA en connivencia con el Estudio Tisocco & Asociados (Contadores Juan Francisco Narbaitz; Raúl Galarza y Jorge Tisocco) mediante la exhibición y convalidación de documentación falsa, utilizada como respaldo documental de Libros Contables,  engañando a la Dra. María Cristina O’Reilly  en ese entonces a cargo del Juzgado Comercial n°11 y quien, el 8 de noviembre de 2006, declarara prima facie admisible el crédito pretendido por el BCRA apoyándose en el falso informe individual del art. 35 que presentara la Sindicatura Ad-hoc nombrada el 26 de octubre de 2006 en los autos “Banco Oddone S.A. s/Quiebra” 58.372, señala la parte.

Con cada año que pasa, nuevas y más nuevas irregularidades

Como si esto fuera poco, luego hallamos que en el marco del Expte 81.601 “Banco Oddone s/Quiebra s/Incidente de pedido de informes (Cuentas Bancarias)” Oddone denuncia las irregularidades y falsedades contenidas en los “Balances Históricos” acompañados por el BCRA  como serían: la falta de presentación de los datos en moneda homogénea; la falta de ajuste del valor de los inmuebles  (patrimonio del banco liquidado); la adjudicación de un crédito a favor del BCRA, por la suma de más de 1.500.millones de pesos la cual surgiría de la verificación, pese a que dicha verificación no se habría llevado a cabo por la suspensión del proceso de quiebra; la existencia de diferencias entre saldos de inicio de un ejercicio y otro y la falta de realización del debido ajuste por inflación. Todas estas irregularidades, según Oddone, tendrían el propósito de justificar la ilegal intervención y liquidación del banco.

El Juez Federal Sergio Torres, a cargo de la instrucción, ordenó en el año 2004 la designación  de un Veedor para que informara cada treinta días  acerca del estado de los bienes del Banco Oddone S.A. y de las operaciones que se realizaran con los mismos desde que asumiera la intervención y por otros presuntos ilícitos como la venta sin autorización judicial de acciones de Renault S.A. y Astra S.A., pese a mediar prohibición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (medida de no innovar). Cuestión que entonces también fue denunciada de oficio por la Fiscal General de la Cámara Comercial.

Las fuentes revelan que aún no se habría podido comprobar el ingreso al Banco Oddone de los fondos producto de estas ventas del patrimonio del banco; ni por la irregular administración  de importante campos, malversación de fondos de la masa de acreedores para financiar gastos de otras entidades liquidadas, etc.

Los informes de veeduría del Decano del Cuerpo de Peritos Contadores de la CSJN reflejarían serias irregularidades en la gestión y administración del BCRA respecto de los bienes del Banco Oddone S.A.

El caso bajo la luz del fuero Penal

Hacia el 2004, tras 24 años ya de la intervención, el BCRA seguía con su postura “reticente” a dar la información requerida por el Perito de la CSJN y necesaria para la investigación, refiere Oddone.

En el año 2005, la Corte Suprema -renovada por la administración Néstor Kirchner- resolvió la liquidación luego de 25 años, sin tener en cuenta los fallos de 1984 y 1987 en los que el mismo Tribunal había resuelto que al Banco Oddone S.A  se le había denegado el derecho de defensa en Juicio (ofrecer prueba) y que debía rehacerse todo lo actuado por el BCRA en sede administrativa, cosa que nunca se le permitió efectuar a los funcionarios del BCRA por decisión e instrucciones de su Directorio ni al Banco Oddone S.A. como sujeto damnificado por el abuso, amplía Oddone.

La contradicción actual con ese fallo radicaría en que no aparecen las constancias administrativas que explicarían el procedimiento de los adelantos de fondos, de modo de hacer evidente la secuencia lógica y administrativa de todo ese proceder que determinó la arbitraria liquidación del Banco Oddone S.A. –como la denomina su principal protagonista- luego de 4 meses de intervención ilegal.

La resolución del Máximo Tribunal se  apoyó en los presuntamente falsos guarismos volcados en el informe de 3 carillas que realizara el interventor Juan Carlos Asté en 1980 –entonces, funcionario jerárquico del Banco de Boston-, resolviendo así en diciembre del 2005, la Quiebra de Banco Oddone S.A.

Un detalle de lo más interesante es que, habiendo quedado firme la quiebra, el 16 de febrero de 2006 fue llamado a prestar declaración testimonial el Decano del Cuerpo de Peritos Contadores de la Corte en el marco de la causa 6073/03 “BCRA S/Delito de Acción Pública”. Sucedió entonces que, tras exhibirsele la documentación presentada por el Gerente de Liquidaciones del BCRA el 30 de septiembre de 2005, concluyó que la misma era insuficiente para verificar el crédito pretendido por el BCRA. Declaró además que la documentación “observada” se encontraba  en fotocopias. Insistió que lo primordial en el análisis era verificar el “destino” que el interventor le había dado a los fondos recibidos y para eso era imprescindible hacer un análisis por medio de la rendición de cuentas respectiva.

Destacó la situación particular del caso en la que el mismo BCRA, en ejercicio de la intervención, había sido el “DADOR” y el “RECEPTOR” de las sumas que la entidad rectora adelantaba al Banco Oddone S.A. y que al estar vedada la oposición de intereses que toda actividad económica debe tener, había que ser muy puntilloso en el análisis de la cuestión.

No obstante, ello no parece haber afectado en nada el proceder “torcido” de la causa; refiriéndonos al camino sinuoso que ha transitado el caso que cumple ya 30 años.

A la fecha el Fiscal Federal Federico Delgado a cargo de la Fiscalía Federal Nº 6, ha requerido al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 12 - Juez Sergio Gabriel Torres-  Secretaria Nº 24 – a cargo del Dr. Diego Iglesias-, la indagatoria del Síndico Ad-hoc. Juan Francisco Narbaitz, por considerar que el funcionario concursal  ha realizado afirmaciones en el marco en trámite por ante el fuero comercial en la quiebra del “Banco Oddone S.A.” que carecían del pertinente respaldo documental, colocándolo en una situación sospechosa.

Señala Oddone que “resulta palmaria la falsedad de Narbaitz al manifestar tanto en sede comercial -cuando recomendara la verificación del crédito pretendido por el BCRA-, como en sede penal -cuando fuera llamado a prestar declaración testimonial-, el haber tenido a la vista documentación que el propio juzgado comercial dice estar extraviada desde abril del 2004, cuando su aceptación del cargo como síndico ad-hoc en la quiebra del Banco Oddone S.A.  data del 22 de agosto del 2006. Además afirma haberse valido de fotocopias y de documentación que de acuerdo a pericias caligráficas resultó ser falsa y hasta desconocida por uno de los presuntos firmantes ex funcionario del departamento de redescuentos del BCRA  que se jubilara en septiembre del año 1980”.

Situación actual: “problemas” en la Bolsa

Pasados 30 años de la liquidación “forzada” del Banco Oddone y del secuestro de Luis Alberto Oddone, la pesadilla no termina. Adicionalmente a las irregularidades del proceso de quiebra, ahora le ha tocado el turno a la venta del paquete accionario propiedad del Banco Oddone S.A..

Las acciones ilícitas parecerían reproducirse. En el marco de la venta del paquete accionario, nos encontramos con una denuncia presentada por el Sr. Oddone por posible manipulación de mercado en la cotización de las acciones de Carlos Casado SA, de las que posee más de 500.000 acciones.

Según refiere el damnificado, desde que se comenzó a vender el paquete accionario, la acción bajó entre el 25% y el 30%. Esto sería así porque el BCRA está operando en conjunción con el Banco de la Nación Argentina y, a través de éste, con un Agente de Bolsa de nombre Marquione o Marchione, marcando a último momento de cada rueda valores inferiores, señala Oddone.

Habiendo efectuado un relevamiento de las cotizaciones y operaciones informadas en el Boletín de la Bolsa de Comercio y el los sistemas informáticos, se ha advertido que “desde el mes de agosto del 2010 (al menos), en muchas ruedas los lotes más importantes de Carlos Casado S.A. se han negocian al valor más bajo de la jornada, lo que resulta sumamente extraño, en una especie que cotiza en Panel General y con volúmenes periódicamente moderados. Nótese, por ejemplo, las operaciones efectuadas el 20/9/10 por 45.000 nominales a un valor de $5.41; el 19/09/10 por 18.000 nominales a $5,60; el 7/10/10 por 14.315 nominales a un valor de $5,77; entre otras, es decir, operaciones de volumen absolutamente inusual para la especie, varias veces superiores al promedio diario, a un precio muy por debajo del promedio de la rueda e incluso del mes.”

Así refirió Oddone en su carta al Presidente de la Bolsa de Comercio solicitando la suspensión de la cotización. A consecuencia de ello, la Comisión Nacional de Valores habría iniciado una investigación para profundizar en el origen de las irregularidades denunciadas de la cual aún no se tienen noticias.