En la ciudad de San Juan, a  once    días del mes de agosto de mil novecientos noventa y nueve, reunidos los señores Ministros de la Sala Primera de la Corte de Justicia, Dres. Carlos Eduardo Balaguer,  Angel Humberto Medina Palá y José Abel Soria Vega, a fin de considerar el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por  Bodegas y Viñedos Castro Hnos.S.A.,  contra la sentencia dictada por la Sala Tercera de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Minería, en fecha 20 de mayo de 1999, en autos nº 2.230-(4.954), caratulados: “Bgas. y Vdos. Castro Hnos.S.A.-Acción Autónoma de Nulidad. Ordinario”.—————————————————- EL SR. MINISTRO DR. CARLOS EDUARDO BALAGUER, DIJO:—– Recurre Bodegas y Viñedos Castro Hnos S.A. la sentencia dictada por la Sala Tercera de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Minería, cuya copia obra a fs. 104/108 de estos actuados, por la que se resolvió, confirmando el pronunciamiento de Primera Instancia, rechazar la acción autónoma de nulidad que había deducido contra el auto de quiebra decretado contra ella, con fecha 25 de Abril de 1993, en autos Nº 599- “Bgas. y Vdos. Castro Hnos- Quiebra s/por Oscar Cicutto”.—————————————————— Contra la citada resolución deduce recurso extraordinario de inconstitucionalidad, fundado en lo dispuesto por el art.11, inc.3º de la ley 2275, por considerar que el pronunciamiento recurrido ha violado su derecho de defensa en juicio y el de propiedad, al habérsele decretado la quiebra, sin haberse puesto en su conocimiento, la demanda de petición de la misma.———————— Imputa arbitrariedad el recurrente, a la sentencia que impugna, expresando que su parte sostuvo, desde el inicio de sus planteos, que el presupuesto de la acción autónoma de nulidad era el ataque a la cosa juzgada, por otro lado, también sostuvo la inexistencia de la sentencia de quiebra por carecer la misma de los elementos necesarios para su validez, pero que se advierte que tanto en la sentencia de Primera Instancia como en la de la Alzada el tema es tratado en forma contradictoria llegando a una conclusión absurda.—————————- Sostiene que se planteó el hecho de que la sentencia de quiebra se había dictado sin notificar al deudor, siendo que esa citación debía efectuarse en el domicilio que el mismo Juez había indicado, en una anterior resolución.—————————————————- Pasa luego el quejoso a criticar los distintos argumentos y consideraciones que se dan en la sentencia, concluyendo en que se ha valorado, por parte del Aquo, en forma superficial, no solo la demanda, sino también la denuncia sobre arbitrariedad e iniquidad del proceso de quiebra y además se habría omitido toda consideración a su escrito de expresión de agravios.——————— Cuestiona también el quejoso que el Aquo haya concluído en que tampoco resultaba viable la acción de nulidad por cuanto tuvo una adecuada oportunidad procesal para ejercer su derecho de defensa, sosteniendo que su parte alegó siempre que la sentencia de quiebra era un acto inexistente por carecer de los elementos formales y sustanciales para su validez.—————————— Agrega que la nueva doctrina referida a la inexistencia de los actos, tira por tierra el concepto tradicional a que se ajusta la sentencia cuando exige la linea recursiva como condición para revocar el acto jurídico procesal, porque no advierte que la sentencia contra la cual se ha deducido la acción autónoma de nulidad es una sentencia inexistente y por ello no caben recursos procesales ya que, contra lo que no existe no se puede recursar.——————————————– Opino que el recurrente no cuestiona, en forma eficaz, el principal argumento que da el sentenciante para rechazar su pretensión anulatoria, cual es que la fallida tuvo oportunidad de ejercer su derecho a apelar la resolución de fecha veinticinco de noviembre de 1993 dictada en los autos Nº 599- “Bgas. y Vdos. Castro Hnos.- Quiebra s/Cicutto”, pero dejó vencer el término para activar la remisión del expediente a Cámara, lo que motivó que se decretara la caducidad de la Segunda Instancia.—————————————————- Concluye luego el Aquo sosteniendo que por ello la acción deducida tampoco resulta viable, por cuanto tuvo “…una adecuada oportunidad procesal para ejercer su derecho de defensa, que por una actitud negligente dejó perimir…”.———————————————– Estas consideraciones efectuadas en la sentencia resultan definitorias para la suerte del recurso deducido por cuanto el recurrente nada dice al respecto, es decir no rebate ni critica las mismas, limitándose a reiterar que la acción de nulidad debe prosperar por cuanto no se podía recurrir un acto inexistente.———————— Esta afirmación carece del necesario fundamento jurídico, porque tan apelable era la resolución en cuestión que dicha apelación fue deducida por la fallida y por negligencia se le decretó la caducidad de la Segunda Instancia. Ello demuestra que la quejosa no intentó la reparación de lo que dice le causa agravio, agotando los procedimientos y recursos hábiles para ello tal como lo exige en forma expresa, como condición para que sea viable la instancia extraodinaria, la ley 2275 en su art. 4º, último apartado.————————————— Por estas razones, debe ser formalmente desestimado el recurso de inconstitucionalidad interpuesto.———— LOS SRES. MINISTROS DRES.ANGEL HUMBERTO MEDINA PALA Y JOSE ABEL SORIA VEGA, DIJERON:————————— Por sus fundamentos nos adherimos al voto emitido precedentemente.——————————————- En mérito al resultado de la votación que antecede, el Tribunal RESUELVE: Desestimar formalmente el recurso de inconstitucionalidad deducido.—————————- Protocolícese, notifíquese y oportunamente archívense estas actuaciones.- Fdo. Dres. Carlos Eduardo Balaguer, Angel Humberto Medina Palá y José Abel Soria Vega.- Ante mí: Dr. Hugo A. Fornés-Secretario.-

(P.R.E.1999,S.I,II,226/228).-

C.B.