23/04/2012 – Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, sala D

En autos “Indiecito S.A. s/Concurso Preventivo s/ Incidente de revisión promovido p/ Provincia de San Luis” se resolvió que la circunstancia de que la obligación que se garantiza no se hubiere extinguido permite admitir laverificación de la cesión fiduciaria con fines de garantía promovida por el cesionario en el concurso preventivo del deudor cedido.

2ª INSTANCIA.— Buenos Aires, abril 23 de 2012.

1º) La resolución de fs. 438/441 rechazó la revisión promovida por la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine), mediante la cual solicitó la verificación de un crédito hasta la suma de $ 6.000.000, invocando ser cesionaria de los derechos que tenía Redlojo Entertainment SA sobre el 20 % de la ganancia neta que se obtuviera por la película “Patoruzito 2. La gran aventura”, cuya producción estuvo a cargo de la concursada Indiecito SA.

2°) Para así decidir, la a quo consideró, en cuanto aquí interesa, que de acuerdo a lo que surgía de la prueba colectada en la causa no se habían cumplido las condiciones oportunamente pactadas entre Indiecito SA y Redlojo Entertainment SA, para que esta última pudiera ceder el 20 % de su participación en la película “Patoruzito 2″ a la incidentista. Por tal motivo, y teniendo en cuenta, además, que Indiecito SA nunca había recibido la notificación pertinente, concluyó que la cesión celebrada entre la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine) y Redlojo Entertainment SA carecía de efectos, resultando la concursada ajena a dicha relación contractual.

3°) Contra tal decisión se alzó la incidentista en fs. 448.

Fundó su recurso en fs. 469/474, el cual fue contestado por la sindicatura en fs. 484/491 y por la concursada en fs. 493/494.

Asimismo, existen apelaciones contra la regulación de honorarios de fs. 447 (fs. 454, 456 y 482) y contra el veredicto de fs. 453 (fs. 460), en cuanto denegó la fijación de estipendios a favor del letrado patrocinante de la sindicatura. Este último recurso fue fundado en fs. 476/477 y contestado por la incidentista en fs. 496/497.

Por una cuestión de orden lógico, corresponde tratar en primer término el recurso interpuesto por la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine), en tanto atañe al fondo de la cuestión.

4°) Se encuentra incontrovertido que Redlojo Entertainment SA y la concursada (Indiecito SA) celebraron un contrato con fecha 14/4/2005, mediante el cual el primero se comprometió a conseguir la distribución y proyección de la película “Patoruzito 2. La gran aventura” en el extranjero, al menos en tres países de cualquier continente; y a obtener al menos un coproductor financiero, sea nacional o internacional (cláusula segunda).

Asimismo, se pactó que en el supuesto de que Redlojo Entertainment SA consiguiera llevar a cabo con éxito dichas gestiones comerciales, le correspondería un 20 % de todos los ingresos netos provenientes de la explotación comercial y exhibición en salas cinematográficas, video-home, DVD, incluyendo también los ingresos por premios o subsidios, venta de merchandising, etc. (cláusula cuarta).

Por último, en dicho convenio Indiecito SA autorizó a Redlojo Entertainment SA a ceder su porcentaje de participación en la película siempre y cuando se encontraran cumplidos los requisitos contemplados en la mencionada cláusula segunda del contrato (copia fs. 243/244).

Pues bien, fue en base a la falta de acreditación del cumplimiento de dichas condiciones contractuales previstas en la cláusula segunda que la a quo consideró que Redlojo Entertainment SA carecía de facultades para ceder su crédito a favor de la incidentista, para que esta última, a su vez, lo reclamara a Indiecito SA.

Sin embargo, cabe aquí destacar —pues es dirimente para la solución del caso— que en la anterior instancia no fue tenida en cuenta la adenda contractual celebrada con fecha 5.4.06 entre Indiecito SA y Redlojo Entertainment SA mediante la cual, en la cláusula primera acordaron que: “… habiendo dado cumplimiento Redlojo a la obligación dispuesta en el convenio de marras consistente en la obtención de coproductores para la película titulada “Patoruzito 2. La gran aventura”, las partes manifiestan que Redlojo posee el porcentaje sobre la película acordado en dicho contrato, en función de lo manifestado ” (fs. 15 vta.). Asimismo, en la cláusula segunda convinieron: “… Que Indiecito autoriza en forma expresa a Redlojo a ceder dicha participación a la Pcia. de San Luis, conforme lo peticionado “.

Cabe destacar, al respecto, que dicha addenda fue presentada por la incidentista ante la sindicatura en fotocopia certificada en la etapa prevista por el art. 32, LCQ, y se encuentra agregada en el legajo correspondiente que fue requerido oficiosamente por este tribunal (fs. 504/506), por haber sido ofrecido oportunamente como prueba (fs. 18 in fine ).

Se trata, además, de un documento que no fue desconocido por la concursada, quien en su defensa alegó que la cesión celebrada entre Redlojo Entertainment SA y la incidentista no había llegado a perfeccionarse: “… No empece lo expuesto en la addenda suscripta entre Indiecito S.A. y Redlojo Entertainment SA el 5/4/2006 ya que allí se autoriza a Redlojo a ceder su participación en la película Patoruzito 2 pero no se la notifica de la realización de la cesión ” (fs. 230).

Tal reconocimiento, demuestra claramente que Indiecito SA había dado por cumplidas las obligaciones convenidas en la mencionada cláusula segunda, razón por la cual el análisis de las probanzas producidas a tal efecto resulta inútil, en tanto no existe controversia entre las partes en cuanto a que Redlojo Entertainment SA se encontraba plenamente facultado para ceder su porcentaje de ganancia del 20% de la película a la incidentista.

5°) Sentado lo anterior, cabe analizar el argumento relativo a la falta de notificación de la cesión a la concursada.

Al respecto, cabe señalar que en materia de notificación de la cesión al deudor cedido, la ley no impone ninguna formalidad, admitiéndose como válida, incluso, la notificación efectuada mediante el traslado de la demanda, pues lo exigible al cesionario es que el contenido de la notificación sea lo suficientemente explícito como para que el deudor pueda individualizar su deuda y la persona del nuevo acreedor a quien debe hacer el pago (conf. Belluscio – Zannoni, “ Código civil y leyes complementarias comentado, anotado y concordado “, t. 7, Buenos Aires, 1998, p. 97; sala E, 3/6/2008, “Siegrist, Ricardo v. Ash Argeslm Hole SA s/ordinario”).

Por lo tanto, aun cuando no surja la notificación de la cesión en la persona del deudor o su representante o del tercero facultado para hacer el pago, la falta de notificación al deudor cedido no priva de validez la cesión, ya que el efecto de tal omisión se limita a lo previsto por el art. 1468, CCiv., en virtud del cual, mientras no se haya efectuado la notificación, el deudor cedido (en este caso Indiecito SA) podría pagar válidamente al cedente (Redlojo Entertainment SA), ya que, en rigor, la cesión es un contrato consensual y esa comunicación no opera “inter partes”, sino respecto de los terceros ajenos al negocio, razón por la cual cabe concluir que la notificación de la cesión se produjo al tiempo de la insinuación del crédito en el concurso, de acuerdo con lo establecido por el art. 32, ley 24522 (conf. C. Nac. Com., sala D, 14/4/2005, “Ferrari y Epsztein SA s/quiebra s/inc. de revisión por Representaciones Tecnológicas SA”; en igual sentido: sala A, 17/5/2007, “Gallo, Carmen Generosa s/inc. de revisión por la concursada al crédito de Nuevo Banco Suquía SA”).

De allí que no se advierte óbice alguno para privar de validez a la cesión efectuada.

6°) Ahora bien, en el sub lite ha sido acreditado que la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine) transfirió a Redlojo Entertainment SA la suma de $ 6.000.000 (fs. 136/137).

Asimismo, se encuentra incontrovertido que el objeto del contrato de cesión celebrado entre la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine) y Redlojo Entertainment SA tuvo como antecedente el aporte financiero supra referido para el rodaje de la película “Árbol de fuego”, a cuyo efecto ofreció como parte de pago y en garantía de lo invertido los ingresos provenientes de otros proyectos en los cuales tenía participación (entre ellos Patoruzito 2), acordando en la cláusula quinta que “… el presente convenio quedará sin efecto en forma automática a la fecha de inicio de producción de la Película (Árbol de fuego) o suscriptos los convenios respectivos con el coproductor o coproductores internacionales. Si a dicha fecha La Provincia hubiera recibido ingresos derivados del presente convenio, dichos montos serán compensados en el futuro de los ingresos que le corresponda por su participación en La Película …” (copia obrante en el legajo).

Lo anterior, da cuenta que la cesión del crédito de marras tuvo como finalidad el aseguramiento o garantía de pago de otro crédito distinto, por lo cual la necesaria conclusión que se deriva es que el acto jurídico implicado fue una “ cesión fiduciaria de crédito con fines de garantía” .

Sobre el particular, ha dicho esta Sala in re : “Constructora Gramuglia Hnos. SA s/Quiebra v. Sindicato de Empleados Jaboneros s/ordinario”, sentencia del 9/9/2008 (voto del Dr. Heredia), que tal acto jurídico está integrado por dos negocios jurídicos coligados: (1) uno de carácter dispositivo, que es el contrato de cesión mismo, por el cual el sujeto cedente —fiduciante— transmite el crédito en plena propiedad al sujeto cesionario —fiduciario—, por lo que este aparece, frente a terceros, investido de las facultades que son propias de un cesionario en cualquiera de las modalidades típicas previstas por el Código Civil, debiendo el deudor cedido cumplir, de tal modo, la prestación a favor del cesionario (fiduciario); y (2) otro que se corresponde con el pacto de fiducia, paralelo a la traslación del derecho, celebrado entre el sujeto fiduciante —cedente— y el que aparece como fiduciario —cesionario— mediante el cual se regulan y limitan las consecuencias de la fiducia, y por el que el fiduciario se obliga a restituir el crédito cuando se le pague la deuda garantizada (conf. Busso, E., “ Código Civil anotado” , t. V , Buenos Aires, 1955, p. 438, n. 8; Guastavino, E., “ La transmisión de créditos en garantía” , t. 18 , JA 1973, p. 504, espec. cap. V, p. 508; Pizarro, R. y Vallespinos, C., “ Instituciones de Derecho Privado – Obligaciones” , t. 3 , Buenos Aires, 1999, p. 362, ap. “b”; Rivera, J., “ Cesión de créditos en garantía” , LL 1991-C, p. 867 y en “Estudios de Derecho Privado (1984-2005)”, Santa Fe, 2006, p. 497 y ss., esp. ps. 501/502; Lorenzetti, R., “Tratado de los contratos” , t. II , Santa Fe, 2004, ps. 75/76; Arico, R., “ Cesión de créditos en garantía” , ED t. 173, p. 856, espec. cap. 6, ps. 865/866; Boretto, M., “ Concurso, fideicomiso de garantía, cesión de créditos en garantía y descuento bancario” , Buenos Aires, 2005, p. 153).

Este último efecto jurídico, referente a la “restitución” del crédito al cedente una vez que el cesionario es satisfecho, se explica por razones lógicas. Es que si bien es cierto que al mediar cesión se transmite al cesionario la titularidad del crédito haciéndose propietario de él, no lo es menos que, como el crédito se cede “en garantía” de otro crédito (el que tiene el cesionario contra su cedente; en el sub lite , la Provincia de San Luis con Redlojo Entertainment SA), si este último es pagado, la garantía no tiene porqué subsistir como accesorio del crédito extinguido, actuando el respectivo abono como condición resolutoria de ella, debiendo consiguientemente el cesionario retrotraer la titularidad de la garantía al cedente, o sea, a su ex deudor (conf. Nieto Blanc, E., “ Dación en pago de créditos (pro-soluto y pro-solvendo); cesión en garantía y prenda de créditos. Comparación, ventajas e inconvenientes de cada una” , LL sup. Derecho Bancario, 6/11/1991).

Dicho con otras palabras, si la obligación principal que se garantiza se cumple, la cesión en garantía del crédito queda sin efecto (conf. Bueres, A. y Highton, E., “ Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinal y jurisprudencial” , t. 4-A , Buenos Aires, 2007, p. 32), y es por ello, precisamente, que se produce la restitución de la garantía misma al cedente, esto es, la readquisición del crédito cedido fiduciariamente, ya que una vez que el cesionario es satisfecho no tiene título para retenerlo pues la cancelación de la obligación garantizada opera como condición resolutoria de la garantía implicada en la cesión.

Lo desarrollado hasta aquí, permite concluir, en definitiva, que en la medida que no se dé cumplimiento con las referidas pautas contractuales y hasta tanto no se satisfaga la totalidad de la deuda de $ 6.000.000 que tiene Redlojo Entertainment SA a favor de la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine), no es dudosa la legitimación de dicha incidentista para reclamar contra la concursada (Indiecito SA) el abono del crédito que esta última reconociera a favor de Redlojo Entertainment SA en el contrato celebrado con fecha 14/4/2005 (fs. 243/244).

7°) Por lo expuesto, no se advierte óbice para declarar verificado con tal carácter condicional, como fuera solicitado en fs. 16 vta./18, el crédito a favor de la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine) hasta la suma de $ 6.000.000, con los alcances indicados en el consid. 6.

8°) Las costas de ambas instancias estarán a cargo de la concursada por haber resultado sustancialmente vencida (arts. 68, párr. 1, y 279, Código Procesal).

9°) Por ello, se resuelve :

(a) Revocar el pronunciamiento de fs. 438/441 y declarar verificado un crédito a favor de la Provincia de San Luis (Sub-Programa Cine) en el concurso de Indiecito SA hasta la suma de $ 6.000.000 con carácter condicional de acuerdo a los alcances que surgen del consid. 6.

(b) Imponer las costas de ambas instancias a la concursada por haber resultado vencida (arts. 68, párr. 1, y 279, Código Procesal).

(c) En lo que respecta a la procedencia de los honorarios del letrado patrocinante de la sindicatura, Carlos A. Schatzky, resulta menester destacar que se tiene expresado que la actuación profesional no se presume gratuita (art. 3, ley 21839; esta sala, 21/2/2001, “Ristorante San Babila SRL s/concurso preventivo s/incidente de revisión por Salas, Mirtha R.”; íd. 15/11/2006, “Ferrari y Epztein SA s/concurso preventivo s/incidente de revisión por Banco Francés”; entre muchos otros), y que, por tanto y como todo despliegue profesional, la labor desplegada por el síndico y su letrado patrocinante se presume onerosa (esta sala, 4/7/2007, “Ciccone Calcográfica SA s/concurso preventivo s/incidente de revisión promovido por la concursada al crédito de Mariño, Manuel J.”; íd., 12/11/2002, “Transportes Automotores Chevallier SA”); y no se advierte en el caso ninguna circunstancia que desvirtúe esa presunción (art. 3, ley 21839; C. Nac. Civ., sala F, 18/11/2003, “Escribano, Alfredo H. y otro v. Marcucci, José A. s/daños y perjuicios”; esta sala, 12/11/2002, “Transportes Automotores Chevallier SA”; 11/4/2008, “Decafrut SA s/quiebra”; JA 2003-III-síntesis).

En tal sentido, cabe señalar que el art. 257, LCQ, establece que “ el síndico puede requerir asesoramiento profesional cuando la materia exceda su competencia y patrocinio letrado. En todos los casos los honorarios de los profesionales que contrate son a su exclusivo cargo “.

De modo que el patrocinio letradofacultativodel síndico es, en todos los casos, a cargo del síndico.

No se aprecia en el caso circunstancia excepcional que amerite apartarse de dicho precepto legal.

En razón de lo expuesto, el letrado patrocinante del síndico ha derecho a una regulación de honorarios.

Por ello, revócase el decisorio apelado, con el efecto de establecer que el doctor Carlos A. Schatzky ha derecho a una regulación de honorarios por la labor desarrollada en el marco del concurso de Indiecito SA (art. 257, ley 24522, y arts. 6, 7, 9, 11, 19 y 33, ley 21839), los cuales se fijarán a continuación.

(d) En atención a la naturaleza, importancia y extensión las tareas desarrolladas, de conformidad con lo dispuesto por el art. 279, Código Procesal, fíjase en $ … el honorario del síndico, Daniel J. Hurtado; en $ … el de su letrado patrocinante, Carlos A. Schatzky; en $ … el de los letrados apoderados de la incidentista, Rogelio A. Carballes y Pablo M. Jacoby, en conjunto y por partes iguales; en $ … el del letrado patrocinante de la misma parte, Mario E. Alonso; y en $ … el del letrado apoderado de la concursada, Luis A. Porcelli (art. 287, ley 24522; arts. 6, 7, 9, 10, 19 y 33, ley 21839).

Por las tareas realizadas desde la aceptación de cargo de fs. 204, regúlase en $ … el emolumento de la perito contadora, Miriam K. Kociak (art. 3 y 12, dec.-ley 16638/1957).

Devuélvase sin más trámite, confiándose a la magistrada de primera instancia proveer las diligencias ulteriores (art. 36, inc. 1, Código Procesal) y las notificaciones pertinentes.

Gerardo G. Vassallo.— Juan José Dieuzeide.— Pablo D. Heredia. (Sec.: Horacio Piatti).