Derecho Societario - Newsletter Semanal 10 de Diciembre de 2012
  Jurisprudencia
Quiebra - Pedido de Quiebra - Sociedades Constituidas en el Extranjero - Competencia - Conflictos de Competencia
Tribunal: Cám. Nac. de Apelaciones en lo Comercial
Autos: Compañia Smarter SA s/Pedido de Quiebra
Fecha: 10-08-2012
  1. Corresponde revocar la resolución del juez que se declaró incompetente para entender en el pedido de quiebra de una sociedad constituída en Uruguay, en tanto aún cuando dicha sociedad tiene domicilio formal en ese país, no puede funcionar en él y lo hace en el nuestro, por lo que se encuentran reunidos los recaudos legalmente previstos en el Tratado de Montevideo para atribuir competencia a los Jueces Argentinos para entender en el presente caso.
  2. Tratándose de una sociedad constituída en Uruguay, el caso se encuentra alcanzado por las disposiciones del Tratado de Derecho Comercial Terrestre Internacional de Montevideo de 1940.
  3. El Tratado de Derecho Comercial Terrestre Internacional de Montevideo de 1940 en su art 40 contempla, como principio, que son jueces competentes para declarar la quiebra, los del domicilio del comerciante o de la sociedad mercantil, aún cuando practiquen accidentalmente actos de comercio en otro u otros Estados, o tengan en alguno o alguno de ellos, agencias o sucursales que obren por cuenta y responsabilidad del establecimiento principal.
  4. El Tratado de Derecho Comercial Terrestre Internacional de Montevideo de 1940, dispone, en su art. 41 que si el fallido tiene dos o más casas comerciales independientes en distintos territorios, serán competentes para conocer el juicio de quiebra de cada una de ellas, los jueces o tribunales de sus respectivos domicilios.
  5. El Tratado de Derecho Comercial Terrestre Internacional de Montevideo de 1940, en su art. 3 dispone que el domicilio comercial es calificado autónomamente, como el lugar en donde el comerciante o la sociedad comercial tienen el asiento principal de sus negocios, la misma norma, establece que si se constituyen en otro u otros Estados, establecimientos, sucursales o agencias, se considerarán domiciliados en el lugar donde funcionen y sujetos a la jurisdicción de las autoridades locales, en lo que concierne a las operaciones que allí practiquen.
  6. El Tratado de Derecho Comercial Terrestre Internacional de Montevideo de 1940, en su art. 8, establece que las sociedades mercantiles con domicilio comercial en uno de los Estados contratantes serán reconocidas de pleno derecho en los otros Estados contratantes y se reputarán hábiles para ejercer actos de comercio y comparecer en juicio, pero que, sin embargo, para el ejercicio habitual de los actos comprendidos en el objeto social esas sociedades deberán sujetarse a las prescripciones establecidas por las leyes del Estado en el cual intentan realizarlos.